Contraloría fiscaliza base chilena en la Antártica: ¿Era necesaria presencia de Dorothy Pérez?

La visita, encabezada por la contralora Dorothy Pérez a la Base Presidente Frei, marca un hito institucional, aunque abre el debate sobre la necesidad y el esfuerzo que implica trasladar a una delegación de alto nivel al continente blanco.

Por primera vez en sus casi cien años de historia, la Contraloría General de la República realizó una fiscalización en la Base Aérea Antártica Presidente Frei, en un operativo liderado por la contralora Dorothy Pérez. La inspección se desarrolló el martes 6 de enero y abarcó operaciones, logística, medio ambiente, personal y obras públicas, con revisión en terreno de instalaciones y procesos críticos.

El despliegue incluyó la inspección de dependencias y sistemas —desde control de pasajeros y torre de control hasta estaciones meteorológicas, médicas y de agua— además del cumplimiento de normas ambientales y la gestión de residuos. La revisión se extendió a organismos con presencia permanente en la base, como la Dirección General de Aeronáutica Civil, la Armada de Chile y la Fuerza Aérea de Chile. Los resultados serán consolidados en un informe que se conocerá durante 2026.

Desde la Contraloría se informó que el traslado no implicó gasto público adicional, al realizarse en un vuelo regular de la FACh —un Hércules que llevaba víveres e insumos—. Sin embargo, la presencia de una comitiva encabezada por la máxima autoridad del organismo reabre un debate recurrente: la pertinencia y eficiencia de movilizar equipos de alto nivel a una zona de complejidad logística extrema, aun cuando el traslado se integre a operaciones existentes. En tiempos de estrechez fiscal, voces críticas plantean si parte de estas revisiones pudo haberse reforzado mediante auditorías remotas o equipos regionales, reduciendo costos indirectos y tiempos de operación.

La delegación estuvo integrada, además, por el subcontralor Víctor Hugo Merino y jefaturas de divisiones clave, lo que subraya el carácter simbólico del operativo en el marco del centenario institucional que la Contraloría cumplirá en 2027. La propia Dorothy Pérez calificó la visita como “un hito institucional y un hito oficial de Chile”, destacando la idea de no dejar áreas del territorio sin control.

La fiscalización contempla una segunda etapa, aún sin fecha, con visitas a las bases O’Higgins y Prat por equipos de la Contraloría Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena y de la sede central. El objetivo será profundizar la revisión de instalaciones, operaciones y uso de recursos.

El operativo se suma a otros despliegues recientes del organismo —como en la Aduana de Arica y el paso fronterizo de Colchane— y refuerza la señal de presencia estatal en zonas estratégicas. No obstante, el desafío que queda abierto es equilibrar el valor simbólico y de control territorial con criterios de austeridad y eficiencia, especialmente cuando el foco del escrutinio público está puesto también en los costos del propio aparato fiscalizador.

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El Periodista