
Turismo argentino a Chile cae un 30% en verano: tipo de cambio, precios y compras online explican la baja
El menor flujo se refleja en los pasos fronterizos y en los principales destinos turísticos. La pérdida de ventaja cambiaria y el alza de costos redujeron el atractivo de cruzar la cordillera.
El inicio de la temporada de verano 2026 confirma un fuerte retroceso del turismo argentino hacia Chile, con una caída cercana al 30% en comparación con el año pasado. La baja ya es visible en los principales pasos fronterizos y en destinos tradicionalmente elegidos por los visitantes trasandinos, marcando un cambio significativo respecto del auge registrado durante 2025.
Los registros oficiales del Paso Cristo Redentor evidencian el descenso: de un promedio diario de 9.000 personas en enero de 2025, el flujo cayó a alrededor de 6.000 viajeros diarios durante la primera semana de enero de este año. Esta menor afluencia también redujo los tiempos de espera en la aduana, que pasaron de hasta diez horas el verano pasado a cerca de tres horas, favorecidos además por una mayor cantidad de casillas habilitadas.
El factor cambiario, clave
Uno de los principales motivos detrás de la baja es el escenario cambiario, hoy mucho menos favorable para los argentinos. Actualmente, 1.000 pesos chilenos equivalen a cerca de 1.600 pesos argentinos, una relación muy distinta a la del verano anterior, cuando la paridad era considerablemente más conveniente y el dólar en Argentina rondaba los 1.000 pesos.
A esto se suma que en Chile el dólar se mueve en torno a los 890 pesos chilenos, mientras que en Argentina supera los 1.495 pesos, encareciendo el viaje y reduciendo el atractivo de cruzar la cordillera para consumir.
Menos compras y costos más altos
El contraste con el verano de 2025 es evidente. Entre enero y marzo de ese año, viajar a Chile se transformó en una salida masiva para compras, con precios en indumentaria y tecnología hasta 70% más bajos que en Argentina. Hoy, esa ventaja prácticamente desapareció.
Según operadores turísticos, Chile resulta actualmente cerca de un 70% más caro para los argentinos, especialmente al sumar alojamiento, alimentación y transporte. El gasto diario se equipara al de otros destinos regionales, como la Costa Atlántica argentina o Brasil, con presupuestos que oscilan entre 80 y 100 dólares diarios para cuatro personas, diluyendo la conveniencia económica.
Destinos con menor presencia trasandina
En balnearios emblemáticos como Viña del Mar y Reñaca, la presencia argentina sigue siendo visible, pero en menor volumen. Persisten algunos grupos, principalmente jóvenes provenientes de Mendoza y San Juan, aunque lejos de las cifras observadas el verano pasado.
A este escenario se suma un cambio en los hábitos de consumo. El crecimiento de las compras online puerta a puerta a través de plataformas internacionales redujo el peso del turismo de compras presencial. En muchos casos, la diferencia de precios ya no compensa el costo total del viaje.
Si bien grandes cadenas chilenas han intentado mantener el vínculo con el público argentino mediante ventas online adaptadas —permitiendo comprar con DNI argentino y tarjetas internacionales—, la falta de envíos directos a Argentina obliga a retirar los productos durante un viaje, lo que limita su impacto en un contexto de menor circulación.
El resultado es un verano distinto en la cordillera: menos autos, menos filas y un flujo turístico que confirma que el “boom” argentino en Chile quedó, al menos por ahora, atrás.
Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.