
La exministra de la Corte de Apelaciones de Santiago, Ángela Vivanco, llegó hasta la Corte de Apelaciones de San Miguel para declarar en el marco del sumario en contra del suspendido conservador de Bienes Raíces, Sergio Yáber, parte de la denominada Trama Bielorrusa.
A la salida de la instancia, la magistrada aseguró que cualquier situación irregular debe ser investigada, sin importar si es en el Poder Judicial u otra institución. Así, instó a realizar investigaciones profundas, evitar prejuicios y que “no se dé por culpable a nadie sin que se haya declarado realmente que esa persona es culpable en un debido proceso”.
En esa línea, Vivanco manifestó su preocupación en torno a la posibilidad de que “uno termina no solamente incriminado, sino que, de alguna manera, como declarado culpable antes de que siquiera haya proceso. Eso me parece que es un problema muy grave”.
Por otra parte, acusó: “Todo mi proceso de remoción fue exprés, en que no se me dio acceso a la prueba y en que se saltaron varios pasos, como por ejemplo, tener un procedimiento administrativo previo. Espero que ahora, en esta situación que estoy, que es un proceso penal, realmente haya la racionalidad para conocerlo y para valorarlo y, en consecuencia, confío, siempre he confiado en la justicia y sigo confiando en que aquí haya realmente la posibilidad de que realmente estos hechos se investiguen”.
Así, aseguró que no ha declarado debido a que la causa se mantiene bajo reserva, planteando que lo haría con “los ojos cerrados”, ya que no se sabe el contenido de las preguntas ni lo que hay en la causa.
Descarta vínculos con implicados
Vivanco afirmó que su relación con Sergio Yáber terminó una vez que este dejó de trabajar con su marido, Gonzalo Migueles, en 2024.
La expersecutora descartó que envió correos a Migueles y Yamil Najle, Conversador de Bienes Raíces de Chillán, los cuales —según el Ministerio Público— tenían por fin ocultar el pago de coimas.
“Yo no le envíe ningún correo electrónico a Najle, a mí mi pareja me pide que revise un contrato del año 2025, cuando yo ya no era ministra, y yo se lo mando a él con las observaciones mías, y él es el que se lo manda a Najle. Era un contrato totalmente común y corriente de prestación de servicios, no tenía nada que a mí me llamara la atención y a mí me lo pidió como abogada”, dijo.
Consultada por si borró mensaje, respondió: “Uno borra lo que estima en el caso borrar. Yo no sé si todos tienen sus mensajes de hace seis o siete años, yo no, porque la verdad que los mensajes que ya no tienen sentido para mí los voy borrando y eso lo he hecho siempre, de mucho antes de ser ministra”.
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