
Presidente de Perú atribuye a presos filtración de vídeos sobre reuniones secretas
José Jerí asegura que la difusión de las grabaciones responde a represalias por las requisas en cárceles, mientras crece la presión política por sus encuentros con empresarios chinos investigados.
El presidente de Perú, José Jerí, sugirió que los presos estarían detrás de la filtración de los vídeos que revelaron sus reuniones secretas con un empresario chino, argumentando que se trataría de una represalia por las políticas de seguridad y las requisas implementadas en los centros penitenciarios del país.
“Tienen algún interés en que la autoridad no siga haciendo requisas en los penales”, afirmó el mandatario durante un acto oficial en el que presentó las últimas cifras de criminalidad. En ese contexto, sostuvo que existe “un interés lógico” tanto de quienes están dentro de las cárceles como de sus “amistades” fuera de ellas.
Jerí recalcó que quienes estarían promoviendo la difusión del material “no son enemigos del Estado, son enemigos del presidente por las acciones que ha tomado”, y adelantó que los operativos al interior de los penales continuarán, asegurando que existen “muchos más indicios” que respaldan su teoría.
El jefe de Estado también afirmó sentirse “un objetivo” de quienes se ven afectados por estas intervenciones, denunciando además haber recibido amenazas. “Ellos tienen amigos afuera”, advirtió.
La controversia se originó tras la difusión de grabaciones que muestran al mandatario ingresando de forma encubierta a un local clausurado en Lima, propiedad del empresario chino Zhihua Yang, quien mantiene contratos con el Estado peruano. En las imágenes, Jerí aparece con gafas oscuras y una capucha para ocultar su identidad.
El presidente reconoció, además, haberse reunido con Yang en varias ocasiones para comer, en una de las cuales participó también Ji Wu Xiaodong, otro ciudadano chino procesado por tráfico ilegal de madera, quien cumple arresto domiciliario. Asimismo, se encuentran bajo sospecha varias visitas realizadas por Yang al Palacio de Gobierno entre el 26 de diciembre y el 6 de enero.
El escándalo ha generado una fuerte presión política. Hasta seis mociones de censura han sido presentadas en el Congreso contra el mandatario, aunque la directiva parlamentaria descartó convocar un pleno extraordinario para debatirlas. En la misma línea, el principal socio legislativo del gobierno, Fuerza Popular, anunció que no respaldará dichas iniciativas.
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