
Oro cerca de los 5.000 dólares impulsado por la incertidumbre global y tensiones geopolíticas
El metal precioso marca máximos históricos ante la volatilidad provocada por las políticas de Donald Trump, el deterioro de la confianza en las monedas y el aumento de la demanda de activos refugio.
La cotización del oro al contado continúa su vertiginosa escalada en un contexto de creciente incertidumbre global, impulsada por las erráticas políticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, las tensiones geopolíticas y las dudas sobre la estabilidad financiera. Este escenario ha llevado al principal activo refugio del mercado a situarse cada vez más cerca del umbral histórico de los 5.000 dólares por onza.
A finales de diciembre de 2025, el metal precioso superó por primera vez la barrera de los 4.500 dólares, y este viernes alcanzó un récord intradía de 4.967 dólares. En lo que va de 2026, el oro acumula una revalorización cercana al 15%, tras haber subido alrededor de un 70% durante 2025. Desde mediados de agosto de 2024, cuando superó por primera vez los 2.500 dólares, su valor prácticamente se ha duplicado.
Los analistas atribuyen este fuerte repunte a una combinación de factores. Entre ellos, destaca el aumento de la fricción entre Estados Unidos y Europa a raíz del conflicto diplomático por Groenlandia, así como los reiterados ataques de la Casa Blanca contra la Reserva Federal, que han reavivado los temores sobre la independencia del banco central estadounidense. A esto se suma el creciente nivel de deuda pública en Estados Unidos y la imprevisibilidad de sus políticas económicas, lo que ha llevado a los inversores a refugiarse en metales preciosos frente a las divisas y los bonos soberanos.
En este contexto, expertos del mercado sostienen que la tradicional supremacía del rendimiento estadounidense podría estar llegando a su fin, lo que estaría debilitando la confianza en los activos financieros vinculados al dólar y fortaleciendo la demanda por oro y plata.
La tendencia alcista también se ha visto reforzada por la estrategia de varios bancos centrales de incrementar sus reservas de oro. Un caso destacado es el de Polonia, cuyo banco central anunció un plan para aumentar en más de un 27% sus tenencias, incorporando cerca de 150 toneladas adicionales, con el objetivo de alcanzar las 700 toneladas. De concretarse esta meta, el país se situará entre los diez mayores poseedores de reservas de oro del mundo.
Actualmente, Polonia dispone de 515,34 toneladas, ubicándose en el undécimo lugar del ranking global. En comparación, Estados Unidos lidera con 8.133,46 toneladas, seguido de Alemania con 3.350,25 toneladas e Italia con 2.451,84 toneladas. España, en tanto, ocupa el puesto 16, con 281,58 toneladas de oro en sus reservas.
El avance del metal precioso refleja no solo la búsqueda de protección frente a la volatilidad financiera, sino también una señal clara del nerviosismo que domina los mercados ante el complejo panorama político y económico internacional.
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