Trump exige a Minnesota entregar a sus presos extranjeros y pide eliminar “ciudades santuario”

El presidente de Estados Unidos responsabiliza a los demócratas por la muerte a tiros de dos ciudadanos durante operativos antimigratorios y reclama al Congreso una ley para erradicar estas jurisdicciones

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este domingo a las autoridades del estado de Minnesota que entreguen a las fuerzas federales a “todos los criminales inmigrantes ilegales” actualmente recluidos en cárceles estatales, con el objetivo de proceder a su “deportación inmediata”. Además, instó a la Policía Local a colaborar activamente con los agentes federales en la detención de extranjeros en situación irregular “buscados por delitos”.

El mandatario realizó estas declaraciones en medio de la creciente polémica por las redadas antimigratorias llevadas adelante por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza, que en Minnesota han derivado en la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses y en la detención de un niño de cinco años, hechos que provocaron una ola de protestas y la condena de autoridades locales y estatales.

“Hago un llamamiento al gobernador Tim Walz, al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y a todos los gobernadores y alcaldes demócratas del país para que cooperen formalmente con la administración federal en la aplicación de las leyes, en lugar de resistirse y avivar la división, el caos y la violencia”, señaló Trump a través de sus redes sociales.

En un mensaje estructurado en cuatro puntos, el presidente pidió a las autoridades estatales y municipales que entreguen a las fuerzas federales a todos los inmigrantes en situación irregular con antecedentes penales o con órdenes de detención vigentes. Asimismo, sostuvo que las policías locales deben aceptar la custodia de los detenidos por el ICE y colaborar en la identificación y arresto de extranjeros requeridos por la justicia.

Trump argumentó su postura al asegurar que, en los cinco estados gobernados por republicanos —Texas, Georgia, Florida, Tennessee y Luisiana—, el ICE arrestó a 150.245 inmigrantes indocumentados con antecedentes penales durante el último año, “sin disturbios ni caos”, gracias a la cooperación entre las autoridades locales y federales.

En contraste, acusó a las llamadas “ciudades y estados santuario”, gobernados por demócratas, de obstaculizar las operaciones federales y de “alentar a agitadores de izquierda” a interferir en los operativos. Según el presidente, estas políticas “priorizan a los inmigrantes ilegales por sobre la seguridad de los ciudadanos” y serían responsables indirectas de la muerte de los dos estadounidenses en Minnesota.

Finalmente, Trump instó al Congreso a aprobar “de inmediato” una legislación para erradicar las “ciudades santuario”, al considerarlas “la causa principal de estos problemas”, y reafirmó su compromiso con una política migratoria de línea dura orientada a reforzar las deportaciones y la cooperación policial en todo el país.

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El Periodista