Maduro se recuperó de lesión en la rodilla tras su secuestro en Caracas, afirma su hijo

El diputado Nicolás Maduro Guerra aseguró que el mandatario está “bien, sereno y de buen humor” desde su detención en Nueva York y llamó a mantener la paz y la gobernabilidad en Venezuela.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se recuperó de una lesión en la rodilla sufrida durante su secuestro en Caracas por parte de fuerzas militares de Estados Unidos, según afirmó su hijo, el diputado Nicolás Maduro Guerra.

“La rodilla del golpe del secuestro ya se ha sanado. Está bien, de buen humor, hay varias anécdotas que después contaré”, señaló el parlamentario en un video difundido en su cuenta de Instagram.

Maduro Guerra aseguró además que el mandatario, actualmente detenido en la ciudad de Nueva York, instó al Gobierno venezolano y a la ciudadanía a preservar la paz, el orden interno y la gobernabilidad del país.

“El presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores están serenos, están de buen humor como siempre y claros del papel histórico que les toca. Nos hacen el llamado a mantener la paz del país, el orden interno y la gobernabilidad, para que Venezuela siga avanzando en todos los sentidos”, afirmó.

El diputado agregó que el país atraviesa una nueva etapa tras el secuestro del mandatario y aseguró que “la gente está harta de la polarización estéril y del debate que no conduce a ningún lado”, llamando a construir consensos que permitan el desarrollo nacional.

Estados Unidos llevó a cabo un ataque militar contra Venezuela durante la madrugada del 3 de enero, en el que el presidente y su esposa fueron secuestrados y trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico, acusaciones que ambos han rechazado.

El bombardeo en Caracas y otras zonas del país dejó al menos 100 muertos y un número similar de heridos, entre militares y civiles, según cifras entregadas por las autoridades venezolanas.

La ofensiva se produjo tras meses de creciente tensión, iniciada en agosto con una operación militar estadounidense en el Caribe, que incluyó el despliegue de destructores, un submarino nuclear, el portaaviones USS Gerald R. Ford y más de 4.000 soldados, además de decenas de ataques contra supuestas “narcolanchas”, en los que murieron más de 120 personas.

Tras el secuestro, ambos gobiernos iniciaron negociaciones para establecer una agenda bilateral que contempla el desbloqueo de fondos venezolanos, la reanudación parcial de la venta de crudo y un canal de diálogo diplomático.

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El Periodista