Trump amenaza con imponer aranceles a países que suministren petróleo a Cuba

La Habana acusa a Estados Unidos de buscar someter a los cubanos a “condiciones extremas” mediante presiones, mentiras y coerción internacional.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que autoriza a su Gobierno a imponer aranceles adicionales a los productos provenientes de países que vendan o suministren, directa o indirectamente, petróleo a Cuba, endureciendo aún más la presión económica contra la isla.

Según el texto difundido por la Casa Blanca, la medida contempla la aplicación de un derecho “ad valorem” adicional a las importaciones de mercancías procedentes de naciones que mantengan vínculos comerciales energéticos con La Habana. Trump justificó la decisión al señalar que “la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”, razón por la cual declaró además una “emergencia nacional”.

En el documento, el mandatario acusó al Gobierno cubano de alinearse con “países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malignos adversos a Estados Unidos”, mencionando expresamente al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), al partido-milicia chií Hezbolá, así como a las autoridades de Irán, Rusia y China.

Para implementar este esquema arancelario, Trump instruyó al Departamento de Comercio a identificar a los países que estén suministrando crudo a la isla, mientras que altos funcionarios de su Administración determinarán los gravámenes específicos que se aplicarán a cada caso.

La decisión se produce pocas horas después de una conversación telefónica “productiva” entre Trump y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La mandataria mexicana ha defendido públicamente la continuidad de los envíos de crudo de la estatal Pemex a Cuba, pese a la oposición expresa de Washington.

Desde La Habana, la respuesta no tardó en llegar. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, condenó “en los términos más firmes” la medida, calificándola como un “acto de agresión” destinado a someter a los cubanos a “condiciones de vida extremas”.

“Para justificarlo, se apoya en una larga lista de mentiras que pretenden presentar a Cuba como una amenaza que no es. Estados Unidos recurre también al chantaje y la coerción para tratar de que otros países se sumen a su política de bloqueo, universalmente condenada”, sostuvo el jefe de la diplomacia cubana.

Rodríguez afirmó además que “la única influencia maligna es la que ejerce el Gobierno de Estados Unidos contra las naciones y los pueblos de nuestra América”, con el objetivo de “despojarlos de sus recursos, mutilar su soberanía y privarlos de su independencia”.

En ese contexto, recordó que Cuba lleva “más de 65 años sometida al más cruel bloqueo económico”, al tiempo que denunció que la Administración Trump constituye hoy “la principal amenaza para la paz, la seguridad y la estabilidad de la región”.

La situación energética de la isla se ha vuelto aún más compleja tras la reciente captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, durante una operación militar de Estados Unidos en Caracas, lo que redujo el suministro de petróleo desde Venezuela. Días después, Trump advirtió directamente a las autoridades cubanas que debían “llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”, asegurando que “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba”.

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El Periodista