EEUU recibe extraditado a “Pipe Tuluá”, jefe de banda criminal colombiana, antes de reunión Trump–Petro

El líder de La Inmaculada es requerido en Texas por narcotráfico y cumplía una condena de 30 años en Colombia. Gustavo Petro lo calificó como uno de los criminales más sanguinarios del Valle del Cauca.

El líder del grupo criminal colombiano La Inmaculada, Andrés Felipe Marín, alias “Pipe Tuluá”, fue extraditado este martes a Estados Unidos, donde enfrenta tres cargos por narcotráfico, en la antesala del encuentro que sostendrán en la Casa Blanca el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo colombiano Gustavo Petro.

Bajo un amplio operativo de seguridad, Marín fue trasladado durante la madrugada desde una comisaría en el centro de Bogotá hasta dependencias de la Dirección Antinarcóticos de la Policía, ubicadas junto al aeropuerto El Dorado, desde donde partió rumbo a territorio estadounidense.

Una corte del estado de Texas lo reclama por delitos vinculados al tráfico internacional de drogas a gran escala, en coordinación con organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa, la banda mexicana La Línea y la colombiana Oficina de Envigado, heredera de redes del narcotráfico que operaban desde la década de 1980.

“Pipe Tuluá” cumplía en Colombia una condena de 30 años de prisión por homicidio, extorsión y asociación para delinquir. Las autoridades lo habían trasladado previamente desde un recinto penitenciario a una comisaría para reforzar su custodia, tras detectar que seguía dirigiendo su organización criminal desde la cárcel.

La extradición se produce en un momento políticamente sensible, a horas de la reunión bilateral entre Petro y Trump, en la que la cooperación en seguridad y narcotráfico figura entre los temas centrales. La entrega de cabecillas criminales ha sido históricamente un punto clave en la relación entre ambos países.

El presidente colombiano afirmó que Marín es el “jefe de una de las bandas más sanguinarias” del departamento del Valle del Cauca y acusó que intentó “comprar funcionarios y comprar la paz” para acogerse a los programas gubernamentales.

“La paz no se compra, se hace si el corazón la acepta como el camino para acabar la violencia. Quien desee hacer la paz con la sociedad colombiana debe saber de antemano que la sinceridad es fundamental”, escribió Petro en sus redes sociales.

La Inmaculada opera principalmente en la ciudad de Tuluá, en el oeste de Colombia. En los últimos años la violencia en la zona se ha intensificado, especialmente tras la detención del hermano de Marín, Mauricio Marín Silva, alias “Nacho”, también vinculado a la estructura criminal.

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El Periodista