
Oro vuelve a superar los US$5.000 por onza tras fuerte rebote
El metal precioso sube cerca de 3% en la jornada y recupera terreno tras la caída de la semana pasada, aunque sigue por debajo de su récord histórico.
El precio del oro retomó su impulso este miércoles y volvió a superar los US$5.000 por onza, tras el desplome registrado en las últimas sesiones de la semana pasada. El metal, considerado tradicionalmente un activo refugio, llegó a cotizar en un máximo intradía de US$5.092, con un avance cercano al 3%.
El rebote implica una recuperación de casi 9% respecto del mínimo intradía del viernes pasado. Sin embargo, la cotización aún se mantiene alrededor de 9% por debajo del récord histórico de US$5.595 alcanzado la semana anterior.
Pese a la alta volatilidad reciente, el oro acumula una revalorización aproximada de 18% en lo que va del año, consolidándose como uno de los activos con mejor desempeño en 2026.
La plata también mostró un repunte más pronunciado. El metal se negoció por sobre los US$90 por onza, con una subida cercana al 6% respecto del cierre previo, aunque todavía se ubica cerca de 25% por debajo de su máximo histórico de US$121,6 registrado la semana pasada.
En el mercado cambiario, tras los movimientos bruscos de enero, el euro se mantiene relativamente estable frente al dólar, cotizando levemente por encima de US$1,18, luego de haber superado transitoriamente el umbral de US$1,20 la semana pasada.
Analistas del mercado señalan que, tras la caída desde máximos históricos en un contexto de elevada volatilidad, el oro y la plata volvieron a atraer interés comprador a medida que se estabilizaron las condiciones financieras y el dólar perdió fuerza.
De acuerdo con especialistas, el movimiento reciente responde más a un reajuste de posiciones especulativas que a un deterioro estructural de los fundamentos macroeconómicos. La nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal habría actuado como catalizador inmediato del reordenamiento del mercado.
Si bien se espera que la volatilidad persista en el corto plazo, la corrección ayudó a aliviar posiciones excesivas. No obstante, los expertos advierten que los metales preciosos continúan siendo muy sensibles a la liquidez global, al posicionamiento de los inversionistas y al sentimiento de riesgo.
En ese escenario, la evolución del dólar seguirá siendo un factor clave. La relación inversa entre la moneda estadounidense y los metales preciosos vuelve a quedar en evidencia, dejando al oro y la plata particularmente expuestos a las fluctuaciones cambiarias de corto plazo.
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