Guterres advierte que fin del Nuevo START marca momento crítico para la paz mundial

El secretario general de la ONU pidió a Estados Unidos y Rusia retomar con urgencia las negociaciones para establecer un nuevo marco de control de armas nucleares.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, alertó que la expiración del tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START representa “un momento grave para la paz y la seguridad internacional”, al dejar por primera vez en más de medio siglo sin límites jurídicamente vinculantes a los arsenales nucleares estratégicos de Estados Unidos y Rusia.

Guterres subrayó que ambos países concentran la gran mayoría del armamento nuclear global y recordó que, durante la Guerra Fría y los años posteriores, los acuerdos de control de armas entre Washington y Moscú ayudaron a evitar una catástrofe nuclear.

Según explicó, estos tratados generaron estabilidad estratégica y, combinados con otras medidas, redujeron el riesgo de errores de cálculo devastadores. Además, facilitaron la eliminación de miles de armas nucleares de los arsenales nacionales.

El jefe de la ONU destacó que, desde las Conversaciones sobre Limitación de Armas Estratégicas (SALT) hasta el Nuevo START, los mecanismos de control nuclear contribuyeron de forma decisiva a la seguridad internacional, en especial para Estados Unidos y la entonces Unión Soviética, hoy Federación Rusa.

Las rondas SALT consistieron en negociaciones bilaterales iniciadas a fines de la década de 1960 que derivaron en acuerdos clave, como el Tratado sobre Misiles Antibalísticos y el SALT II en 1979. Este último no fue ratificado tras la invasión soviética de Afganistán y expiró en 1985.

Guterres lamentó que la erosión de estos avances ocurra en un momento especialmente delicado, cuando el riesgo del uso de armas nucleares es el más alto en décadas. Aun así, planteó que la situación abre una oportunidad para diseñar un nuevo régimen de control de armamentos adaptado a un escenario internacional en rápida transformación.

El secretario general valoró que los presidentes de ambos países hayan reconocido públicamente el impacto desestabilizador de una carrera armamentista nuclear y la necesidad de evitar una proliferación sin control. En ese sentido, instó a Moscú y Washington a traducir esas declaraciones en acciones concretas.

“Pido a ambos Estados que regresen sin demora a la mesa de negociaciones y alcancen un acuerdo sucesor que restablezca límites verificables, reduzca riesgos y refuerce nuestra seguridad común”, señaló.

El Nuevo START fue firmado en abril de 2010 en Praga por los entonces presidentes Barack Obama y Dimitri Medvedev, y entró en vigor en febrero de 2011 tras su ratificación. Sin embargo, en febrero de 2023 el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció la suspensión de la participación de Rusia en el tratado en el contexto de la guerra en Ucrania, sin que hasta ahora se haya concretado su renovación.

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El Periodista