
El dólar cerró la jornada al alza en el mercado chileno, terminando cerca de los $856 y registrando un avance de $3,76 (+0,44%), en una sesión marcada por un desacople respecto del escenario externo, donde la divisa estadounidense mostró debilidad.
Según Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica, el principal motor del movimiento fue local: la caída del cobre. El metal rojo retrocedió 0,77% hasta los US$5,91 por libra, extendiendo la corrección de los últimos días y restando soporte al peso chileno.
“El descenso del principal producto de exportación de Chile redujo el respaldo del peso y favoreció un ajuste alcista del tipo de cambio hacia el cierre”, explicó Sepúlveda.
En el plano internacional, el panorama fue opuesto. El Dollar Index cayó 0,19% hasta 96,3 puntos, acumulando pérdidas tras la publicación de datos económicos más débiles en Estados Unidos. Un informe de ventas minoristas por debajo de lo esperado evidenció estancamiento del consumo en diciembre, reforzando la percepción de desaceleración económica.
Ese escenario aumentó las apuestas por recortes de tasas de la Reserva Federal. El mercado ahora asigna mayor probabilidad a hasta tres bajas en 2026, frente a dos estimadas la semana pasada.
Pese a este contexto global desfavorable para el dólar, el mercado chileno reaccionó principalmente a factores domésticos. De acuerdo con Sepúlveda, el retroceso del cobre y los ajustes técnicos tras las fuertes caídas recientes explican la subida del tipo de cambio.
A esto se suman inquietudes sobre la demanda internacional por activos estadounidenses, luego de reportes que indican que reguladores chinos recomendaron limitar la exposición a bonos del Tesoro, lo que ha mantenido la volatilidad en los mercados cambiarios.
En síntesis, la jornada reflejó una mayor sensibilidad del peso chileno al comportamiento del cobre que a la debilidad estructural del dólar global, reforzando el rol del metal rojo como principal ancla del tipo de cambio local.
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