Más chilenos dicen tener amigos, pero también crece la sensación de soledad, según encuesta UC

La Encuesta Bicentenario UC 2025 muestra un alza en personas con 3 a 5 amistades, mientras el 62% de los jóvenes de 18 a 24 años declara haberse sentido solo en la última semana.

En Chile, aumentó el número de personas que declara tener amigos, pero al mismo tiempo se incrementó la proporción de quienes se sienten solos. Así lo refleja la Encuesta Bicentenario UC 2025, que muestra un cambio llamativo en la vida social del país: más redes de contacto, pero vínculos menos profundos.

De acuerdo con los resultados, el 43% de las personas en Chile afirma tener entre tres y cinco amigos, un incremento relevante respecto de marzo de 2023, cuando ese grupo llegaba al 35%. Sin embargo, el estudio también detecta un crecimiento de la percepción de soledad, especialmente en la población joven.

En el tramo de 18 a 24 años, el 62% declara haberse sentido solo durante la última semana. A esto se suma un dato que apunta a una baja vida comunitaria: tres de cada cuatro jóvenes (76%) no participa en ningún tipo de organización o grupo social.

“Paradoja” entre cantidad y calidad de vínculos

Cristián Rodríguez, psicólogo social y académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de los Andes (Uandes), plantea que este fenómeno no es exclusivo de Chile y se observa en distintas partes del mundo. A su juicio, existe una “paradoja” entre el número de relaciones y su profundidad.

“Existe la percepción de que tenemos contacto con más personas, pero al mismo tiempo son vínculos más superficiales y, en definitiva, están usualmente subordinados a otros tipos de funciones, como relaciones de trabajo, negocio o participación en alguna tarea colectiva”, explicó.

Rodríguez subraya que el ser humano necesita vínculos, pero que el factor decisivo es que sean significativos y permitan expresar emociones, ideas y sentir pertenencia. “En la medida que vamos circunscribiendo eso al ámbito familiar o de las relaciones románticas, eso es un caldo de cultivo para problemas importantes de salud mental”, advirtió.

El rol de redes sociales y pantallas

El académico también apunta al impacto de las redes sociales en la forma en que se construyen amistades, especialmente entre adolescentes y jóvenes. “Las relaciones se han vuelto más mediatizadas por redes sociales y plataformas, lo que no necesariamente reemplaza las relaciones de la vida real, sino que las complejiza”, señaló.

Según Rodríguez, una de las consecuencias es que el desarrollo de habilidades sociales puede verse afectado, particularmente en etapas donde se aprende a interpretar señales clave de la interacción presencial, como el lenguaje no verbal.

“Yo pensaría que no es solo un tema de cantidad, sino que también la calidad de estos vínculos se está viendo mermada, y en parte porque nos está costando más aprender a desarrollar esos vínculos”, concluyó.

Los datos abren una discusión de fondo: Chile puede estar más conectado en número, pero menos acompañado en experiencia, con un desafío creciente para la salud mental y la vida comunitaria, especialmente entre los más jóvenes.

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El Periodista