Condenan a subteniente de Carabineros a 12 años de cárcel por torturas y apremios ilegítimos en Estación Central

El tribunal acreditó golpizas, amenazas, detenciones ilegales y ataques con un perro policial contra varias víctimas entre 2016 y 2017. Otros tres funcionarios también fueron condenados, mientras seis fueron absueltos.

El Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago condenó al subteniente de Carabineros, Carlos Julio Raúl Leal Aqueveque, a la pena única de 12 años de presidio efectivo como autor de dos delitos consumados de tortura y tres delitos de apremios ilegítimos simples, cometidos en la comuna de Estación Central entre 2016 y 2017.

En fallo unánime, el tribunal también lo sentenció a penas adicionales de 3 años y un día, y 61 días de presidio, como autor de falsificación de instrumento público y detención ilegal. Además, quedó inhabilitado de forma perpetua para ejercer cargos públicos y derechos políticos.

Otras condenas a funcionarios

La sentencia también alcanzó a otros tres funcionarios policiales:

  • El cabo primero Carlos Javier Soto Soto fue condenado a 5 años y un día de presidio por tortura y 541 días por apremios ilegítimos, tras acreditarse que permitió y facilitó el ataque de un perro policial contra un detenido, además de golpearlo mientras estaba bajo custodia.

  • El cabo segundo Camilo Alonso Vásquez Masman recibió una pena de 5 años y un día de presidio por tortura y 541 días por falsificación de instrumento público. Sin embargo, las penas se dieron por cumplidas, debido al tiempo que permaneció privado de libertad durante la investigación.

  • El teniente Carlos Patricio René Calderón Ortega fue condenado a 4 años de presidio por dos delitos de apremios ilegítimos simples y uno agravado. La sanción también se dio por cumplida, considerando el período que estuvo en prisión preventiva.

En tanto, otros seis funcionarios, incluidos oficiales y suboficiales, fueron absueltos de todos los cargos por falta de pruebas suficientes.

Golpizas, amenazas y detenciones ilegales

El tribunal dio por acreditado que los hechos ocurrieron en distintos procedimientos policiales en Estación Central, donde las víctimas fueron detenidas sin fundamento legal y sometidas a violencia física y psicológica.

Entre los casos acreditados, se estableció que una víctima fue obligada a desnudarse, golpeada con un bastón institucional y humillada mientras era interrogada por un supuesto robo que no cometió.

En otro episodio, un ciudadano colombiano fue detenido sin orden judicial, golpeado en un bus policial y posteriormente agredido nuevamente en dependencias de la comisaría. El tribunal concluyó que el oficial a cargo incluso entregó antecedentes falsos al Ministerio Público para justificar la detención.

Asimismo, se acreditó que un trabajador del Terminal de Buses Sur fue atacado por un perro policial mientras estaba reducido, además de ser golpeado reiteradamente por funcionarios policiales. El tribunal estableció que el animal fue utilizado como forma de castigo, provocándole múltiples lesiones.

Otro caso involucró a una persona con discapacidad psíquica, quien fue arrastrada esposada y golpeada en el interior de una unidad policial, sufriendo heridas de mediana gravedad.

Uso abusivo de la función policial

La sentencia concluyó que los funcionarios actuaron abusando de su cargo, ejerciendo violencia con fines de castigo, intimidación y obtención de información, en procedimientos que carecían de justificación legal.

El tribunal también ordenó que, una vez ejecutoriado el fallo, se tomen muestras biológicas de los condenados Leal Aqueveque, Soto Soto y Vásquez Masman para su incorporación al registro nacional de ADN de condenados.

La resolución estableció que los actos cometidos constituyeron graves vulneraciones a la integridad física y psíquica de las víctimas, bajo custodia de agentes del Estado.

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El Periodista