ONU condena muerte de casi 60 civiles en Sudán por ataques con drones

El organismo advierte consecuencias “devastadoras” para la población y exige frenar los bombardeos contra objetivos civiles

Naciones Unidas condenó la muerte de cerca de 60 civiles en una serie de ataques con drones registrados en los últimos días en Sudán, en el marco de la guerra entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), conflicto iniciado en abril de 2023 y que mantiene al país sumido en una profunda crisis humanitaria.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, afirmó que los hechos son “un nuevo recordatorio de las devastadoras consecuencias para la población civil del creciente uso de drones en Sudán”. Según advirtió, los ataques refuerzan un patrón repetido durante la guerra: bombardeos contra infraestructuras y bienes civiles como mercados, centros de salud y escuelas.

Las ofensivas, perpetradas entre el 15 y el 16 de febrero en cuatro estados del país, dejaron al menos 57 civiles muertos, entre ellos 15 niños. Uno de los ataques, atribuido al Ejército, impactó un mercado en Kordofán Norte y provocó al menos 28 fallecidos. También se reportó un bombardeo contra un refugio para desplazados en Kordofán Oeste.

A esto se suma un ataque de las RSF en Kordofán Sur contra dos escuelas, con múltiples víctimas, y otro bombardeo contra un hospital en el estado de Sennar que dejó tres civiles muertos.

Türk exigió el fin inmediato de los ataques contra instalaciones civiles y pidió a las partes adoptar medidas urgentes para proteger a la población, incluido evitar el uso militar de infraestructura civil. Asimismo, reiteró su llamado a abrir un diálogo que permita alcanzar un alto el fuego y solicitó a la comunidad internacional frenar el flujo de armas que alimenta el conflicto.

La guerra civil estalló por disputas en torno a la integración de las RSF en el Ejército, lo que terminó por descarrilar la transición política iniciada tras la caída del régimen de Omar Hasán al Bashir en 2019. El proceso ya había quedado debilitado luego del golpe que en 2021 expulsó del poder al entonces primer ministro Abdalá Hamdok.

Desde entonces, Sudán enfrenta una de las peores crisis humanitarias del mundo, con millones de desplazados y refugiados, además de una creciente preocupación internacional por la propagación de enfermedades y el colapso de infraestructuras críticas que impide asistir a cientos de miles de afectados.

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El Periodista