
Defensoría advierte demoras de hasta más de dos años en trámites migratorios que afectan a NNA
El Observatorio de Derechos del organismo dio detalles sobre tres procedimientos: residencias humanitarias, reunificación familiar y residencias definitivas. Así, expuso la necesidad de reducir los tiempos de demoras.
El Observatorio de Derechos de la Defensoría de la Niñez publicó su Documento de Trabajo N°10, en el que analiza la duración de los procesos administrativos migratorios que involucran a niños, niñas y adolescentes (NNA) en Chile. El informe, elaborado con datos del Servicio Nacional de Migraciones, examina el período 2022–2024 y evidencia que, si bien algunos trámites han reducido sus tiempos, otros aún presentan demoras significativas que pueden superar los dos años.
El estudio aborda tres procedimientos: residencias humanitarias, reunificación familiar y residencias definitivas. En el caso de las residencias humanitarias, el tiempo promedio entre la solicitud y su resolución fue de 126 días, equivalente a 4,2 meses. Entre 2022 y 2024, este tipo de trámite registró un aumento considerable de casos, pasando de 9.029 a más de 55 mil, junto con una disminución en los tiempos de tramitación, que bajaron de 152 a 121 días.
No obstante, el principal período de espera se concentra antes del acogimiento a trámite, etapa que demora en promedio 87 días. El procedimiento es más expedito en lactantes de 0 a 1 año y en niños de 1 a 4 años. El informe también detectó diferencias territoriales y por nacionalidad, con mayores demoras en regiones como Los Ríos y Aysén, y en solicitantes de nacionalidad haitiana.
En contraste, la reunificación familiar presenta un aumento sostenido en sus tiempos de tramitación. Entre 2022 y 2024, el promedio pasó de 142 a 353 días, con un promedio general de 299 días —casi 10 meses— en el período analizado, que incluyó 18.364 casos. La demora es especialmente prolongada en solicitudes realizadas desde el interior del país, donde el proceso puede extenderse en promedio hasta 17 meses. Al igual que en otros procedimientos, el mayor retraso ocurre antes del acogimiento a trámite.
Por su parte, las residencias definitivas registran los plazos más extensos. Entre 2022 y 2024, el tiempo promedio de tramitación alcanzó 770 días, equivalentes a 25,6 meses. Aunque se observó una reducción desde los 819 días en 2022 a 645 días en 2024, la duración continúa siendo elevada. En estos casos, la mayor demora se produce entre el acogimiento a trámite y la resolución final.
La Defensoría de la Niñez advirtió que estos tiempos prolongados pueden afectar el ejercicio de derechos fundamentales, como el derecho a la identidad, el debido proceso y el acceso oportuno a servicios y protección social. En ese contexto, el organismo planteó la necesidad de fortalecer la gestión administrativa, reducir los cuellos de botella identificados e incorporar un enfoque de derechos de la niñez en los procedimientos migratorios.
Asimismo, el informe recordó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que los procedimientos que involucren a niños, niñas y adolescentes deben resolverse en el menor tiempo posible, a fin de evitar afectaciones a su integridad física y emocional.
En esa línea, el defensor de la Niñez, Anuar Quesille, afirmó que “los tiempos de resolución son excesivos y, en muchos casos, vulneran principios básicos de protección y debido proceso. Reducir estas demoras es urgente para garantizar el ejercicio efectivo de los derechos de niños, niñas y adolescentes, sin importar su situación migratoria”.
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