Pakistán eleva a 275 los muertos en bombardeos contra talibán en Afganistán y declara “guerra abierta”

El Ejército paquistaní afirma que la ofensiva fue una “respuesta inmediata y brutal” a ataques en la frontera. Islamabad acusa además a India de respaldar atentados en su territorio.

El Ejército de Pakistán informó que ascienden a 275 los presuntos talibán y combatientes considerados “terroristas” muertos en la reciente oleada de bombardeos lanzados contra objetivos en Afganistán, incluida la capital, Kabul, en el marco de una escalada militar que ha tensado al máximo la frontera entre ambos países.

Según el jefe del Ejército paquistaní, Ahmed Sharif Chaudhri, en los ataques fallecieron al menos 274 integrantes vinculados a Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), mientras que otros 400 resultaron heridos. Además, sostuvo que cerca de 75 puestos de control fueron destruidos durante la ofensiva.

En paralelo, el alto mando militar señaló que doce soldados paquistaníes murieron —a quienes describió como caídos en acto de servicio— y que otros 27 resultaron heridos tras los ataques lanzados el jueves por fuerzas talibán. También reportó un militar desaparecido. Chaudhri afirmó que las fuerzas afganas habrían perdido 115 carros de combate y vehículos blindados.

El jefe castrense defendió que la operación estuvo dirigida exclusivamente contra “objetivos militares” y que se basó en información de inteligencia cuidadosamente verificada. “Se tuvo extremo cuidado para evitar daños civiles colaterales”, aseguró, al tiempo que rechazó denuncias sobre víctimas entre la población.

De acuerdo con su versión, fueron atacadas sedes centrales, instalaciones de brigada, batallón y sector, además de almacenes de municiones, bases logísticas y refugios utilizados por milicias armadas. “Todos sus puestos y posiciones artilladas han sido eliminados”, afirmó.

En un tono particularmente duro, Chaudhri advirtió que quienes ejecuten o faciliten actos terroristas en territorio paquistaní “no tendrán dónde esconderse” y calificó la campaña aérea como “una respuesta efectiva, inmediata y brutal”.

El mando militar también acusó directamente a India de estar detrás de los últimos atentados registrados en Pakistán, asegurando que “detrás de cada ataque terrorista hay patrocinio y diseño por parte de India”, y que su base operativa sería el actual régimen talibán en Afganistán. Nueva Delhi ha rechazado reiteradamente estas acusaciones.

En ese contexto, el Gobierno de Pakistán declaró este viernes una “guerra abierta” contra los talibán tras los enfrentamientos fronterizos del jueves, que derivaron en bombardeos sobre Kabul y otras ciudades como Kandahar.

La escalada se produce días después de que Afganistán denunciara ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ataques aéreos paquistaníes que, según Kabul, dejaron más de una decena de civiles muertos. Islamabad sostiene que sus operaciones están dirigidas exclusivamente contra campamentos y escondites del TTP y del grupo Estado Islámico, como parte de una respuesta a recientes atentados suicidas en suelo paquistaní.

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El Periodista