
Starmer admite derrota “muy decepcionante” tras perder histórico bastión laborista frente a los Verdes
El Partido Laborista cayó al tercer lugar en Gorton y Denton, feudo que no perdía desde 1931. Los Verdes lograron el 40,7% y consolidan su avance en el norte de Inglaterra.
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, calificó como “muy decepcionante” la derrota del Partido Laborista en la circunscripción de Gorton y Denton, en el norte de Inglaterra, un escaño que durante décadas fue considerado bastión histórico de la colectividad y que ahora quedó en manos del Partido Verde.
“Es un resultado muy decepcionante. Los gobiernos en el poder suelen obtener resultados como este a mitad de mandato, pero entiendo que los votantes estén frustrados. Están impacientes por un cambio”, afirmó el jefe de Gobierno.
En la elección parcial celebrada este jueves, los laboristas quedaron en tercer lugar con el 25,4% de los votos. El Partido Verde se impuso con el 40,7%, mientras que Reform UK alcanzó el 28,7%. La caída representa un retroceso cercano a 25 puntos porcentuales respecto de comicios anteriores en un distrito considerado tradicionalmente un “granero” electoral para el laborismo.
Pese al revés, Starmer aseguró que continuará impulsando su agenda de reformas, especialmente en el fortalecimiento del sistema público de salud británico (NHS). “Seguiré luchando por esas personas mientras tenga aliento en mi cuerpo”, sostuvo.
El primer ministro insistió además en que su partido es “la única fuerza capaz de unir al país” y alertó sobre el avance de “extremos políticos de la derecha y la izquierda”, a los que acusó de profundizar divisiones sociales.
Avance verde en el norte
La ganadora del escaño, Hannah Spencer, se convirtió en la quinta representante del Partido Verde en la Cámara de los Comunes. Tras el triunfo, destacó su origen trabajador y su experiencia como fontanera y yesera.
“Incluso en medio del caos, incluso bajo presión, consigo hacer las cosas. No soy diferente a ninguna de las personas de esta circunscripción”, afirmó.
En una campaña marcada por debates sobre cohesión social y tensiones raciales, Spencer sostuvo que el resultado envía “un mensaje claro contra el odio” y a favor de “una política de esperanza basada en un plan ambicioso y factible”.
El líder del Partido Verde, Zack Polanski, calificó la victoria como “sísmica” en un distrito que los laboristas no perdían desde 1931. “Ya no hay zonas prohibidas para el Partido Verde”, señaló.
Presión desde la oposición
Desde la vereda opositora, la líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, pidió la dimisión de Starmer, argumentando que el resultado demuestra que su liderazgo “está acabado”. A su juicio, el primer ministro “está en el cargo pero no tiene el poder” y debería dejar su puesto “si tiene integridad”.
En la votación, los conservadores obtuvieron apenas el 1,9% de los sufragios, en un escenario marcado por el crecimiento de Reform UK —liderado por Nigel Farage— que consolidó su presencia con casi un 29% del respaldo.
La derrota en Gorton y Denton abre un nuevo foco de presión interna para el gobierno laborista, que enfrenta señales de desgaste político en un contexto de mitad de mandato y creciente fragmentación electoral en el Reino Unido.
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