Casa Blanca pide a aliados de OTAN “dar un paso al frente” para reabrir estrecho de Ormuz

Washington intensifica la presión sobre sus socios europeos y asiáticos para reforzar la seguridad marítima en una de las rutas clave del comercio mundial de petróleo, tras una semana marcada por ataques a buques en la zona.

La Casa Blanca reiteró este lunes que los aliados de la OTAN deben “dar un paso al frente” y asumir un rol más activo para ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos para el comercio global de crudo.

La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, señaló que el gobierno de Estados Unidos mantiene conversaciones con aliados europeos y con socios del Golfo y del mundo árabe para coordinar acciones que permitan restablecer el tránsito seguro por la zona.

Según explicó, el presidente Donald Trump ha instado a los países aliados a incrementar su participación en las operaciones destinadas a garantizar la libre navegación en el estrecho, subrayando que Washington ya está liderando los esfuerzos diplomáticos y de seguridad.

Leavitt afirmó que la futura presencia internacional en Ormuz no solo buscará proteger instalaciones y activos estadounidenses en la región, sino también resguardar los intereses de Europa, Oriente Medio y otras economías dependientes del flujo energético global, en medio de las tensiones con Irán y el riesgo de escalada nuclear.

Durante la última semana, el estrecho de Ormuz se ha convertido en el foco de la atención internacional luego de varios ataques contra buques cargueros y petroleros atribuidos a Irán, lo que ha limitado el tránsito por esta vía clave para el comercio marítimo de petróleo.

En paralelo, Estados Unidos lanzó ataques contra la isla iraní de Jark, punto estratégico desde el cual Irán exporta cerca del 90% de su crudo.

En este contexto, Trump advirtió que la OTAN enfrentará un “muy mal futuro” si sus miembros no colaboran para restablecer el tránsito en la zona. El mandatario ha planteado que países directamente afectados por la interrupción de la ruta —como China, Japón y Corea del Sur—, junto con aliados como Francia y Reino Unido, deberían participar en un eventual despliegue militar para enfrentar lo que calificó como una “restricción artificial” al tráfico marítimo por parte de Teherán.

Desde la OTAN, en tanto, se indicó que algunos aliados europeos ya han manifestado su disposición a colaborar para mejorar la seguridad en la región. Según fuentes de la organización, varios países mantienen conversaciones con Washington y otros socios para evaluar medidas adicionales destinadas a proteger la navegación en el estrecho de Ormuz.

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El Periodista