Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania e Italia piden una salida política al conflicto en Líbano

Gobiernos europeos y Canadá advierten que una eventual ofensiva terrestre israelí podría provocar consecuencias humanitarias devastadoras y ampliar el conflicto en la región.

Los gobiernos de Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania e Italia manifestaron este lunes su preocupación por la escalada de violencia en Líbano y llamaron a impulsar una solución política negociada para evitar una mayor expansión del conflicto.

En una declaración conjunta, los cinco países señalaron que están “gravemente preocupados” por la situación y pidieron un compromiso real de las autoridades israelíes y libanesas para avanzar hacia una solución política sostenible. Asimismo, expresaron su respaldo a cualquier iniciativa que favorezca negociaciones y una desescalada inmediata de las hostilidades.

Los gobiernos firmantes también condenaron los ataques del movimiento chií Hezbolá contra Israel y exigieron el cese de acciones dirigidas contra civiles, planteando además que el grupo debe desarmarse.

Al mismo tiempo, rechazaron los ataques contra población civil, infraestructura y personal sanitario en Líbano, así como las agresiones contra la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL). Según indicaron, estas acciones son inaceptables y todas las partes deben respetar el Derecho Internacional Humanitario.

En relación con una posible ofensiva terrestre israelí —que hasta ahora se ha limitado a bombardeos y operaciones en la zona fronteriza—, los países advirtieron que una invasión tendría consecuencias humanitarias devastadoras y podría desencadenar un conflicto más amplio, por lo que estiman que debe evitarse.

Los gobiernos también subrayaron que la situación humanitaria en Líbano ya es “profundamente alarmante”, con desplazamientos masivos de población producto de los ataques.

En ese contexto, los cinco países defendieron la aplicación íntegra de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU y reiteraron que Hezbolá debe cesar sus actividades militares y limitar las hostilidades armadas.

De acuerdo con el Ministerio de Salud libanés, al menos 886 personas han muerto y 2.141 han resultado heridas desde el inicio de la actual ofensiva israelí el pasado 2 de marzo. Además, más de un millón de personas han sido desplazadas por los bombardeos y las operaciones militares en el país.

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El Periodista