Díaz-Canel descarta renunciar y afirma que liderazgo de Cuba no depende de Estados Unidos

El presidente cubano defiende la soberanía política de la isla, cuestiona la “moral” de Washington y denuncia efectos de las sanciones en el abastecimiento energético.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, descartó este jueves cualquier posibilidad de dejar el cargo y aseguró que la continuidad de su mandato depende exclusivamente del pueblo cubano, no de presiones externas.

En una entrevista con la cadena estadounidense NBC, el mandatario fue enfático: “Renunciar no forma parte de nuestro vocabulario”. En esa línea, sostuvo que corresponde a la ciudadanía evaluar su gestión y decidir si debe seguir al frente del país.

Díaz-Canel defendió además el sistema político de la isla, afirmando que sus autoridades no representan a una élite, sino que surgen de un proceso basado —según indicó— en la participación popular. “Es el pueblo quien elige”, insistió, rechazando críticas internacionales sobre la legitimidad del modelo cubano.

El jefe de Estado subrayó que Cuba es un país “soberano y libre” y recalcó que no se somete a decisiones del Gobierno de Estados Unidos. A su juicio, Washington mantiene una política hostil hacia La Habana y carece de autoridad moral para exigir cambios internos o manifestar preocupación por la situación de la población.

En ese contexto, planteó la necesidad de avanzar en un diálogo bilateral sin شروط ni imposiciones, orientado a reducir tensiones y construir un escenario de cooperación futura entre ambos países.

Impacto de las sanciones

A través de sus redes sociales, el mandatario denunció además restricciones recientes que —según afirmó— han dificultado el ingreso de combustible a la isla, generando una crisis energética con efectos en servicios básicos.

Díaz-Canel calificó esta situación como un “castigo colectivo prolongado” y responsabilizó a Estados Unidos de agravar las condiciones de vida en Cuba mediante limitaciones al comercio y al suministro de insumos estratégicos.

Según explicó, la escasez de combustible ha provocado extensos cortes de electricidad, problemas en el abastecimiento de agua y gas, y afectaciones en áreas sensibles como la salud y la educación. Centros de enseñanza han debido ajustar sus modalidades, mientras que el transporte público opera con severas restricciones.

El presidente cubano también denunció que estas medidas afectan la libertad de comercio de terceros países y planteó la necesidad de avanzar hacia un instrumento internacional vinculante que exija el fin de las sanciones y establezca mecanismos de rendición de cuentas.

Finalmente, reafirmó la apuesta de Cuba por el multilateralismo y la diplomacia como vías para enfrentar conflictos internacionales, y valoró el apoyo de países que han colaborado con el suministro de combustible en medio de la crisis.

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El Periodista