Líbano e Israel acuerdan seguir negociaciones tras reunión “productiva” en Washington

Primer encuentro de alto nivel desde 1993 abre la puerta a conversaciones directas con mediación de Estados Unidos y a un eventual acuerdo más amplio que el alto el fuego vigente desde 2024.

Los gobiernos de Líbano e Israel acordaron continuar con las conversaciones para poner fin a los enfrentamientos en la frontera común, tras una reunión en Washington calificada como “productiva” por ambas delegaciones. El encuentro se realizó bajo mediación de Estados Unidos y marca el primer diálogo de alto nivel entre ambos países desde 1993.

Según un comunicado difundido por autoridades estadounidenses, las partes avanzaron en “pasos concretos” para iniciar negociaciones directas, en un intento por contener la escalada de violencia registrada desde el 2 de marzo entre el Ejército israelí y el movimiento chií Hezbolá.

Washington valoró la reunión como un “hito” y expresó su expectativa de que las futuras conversaciones superen el alcance del alto el fuego acordado en noviembre de 2024, con miras a un eventual acuerdo de paz integral. En ese contexto, también planteó que el proceso podría facilitar apoyo internacional para la reconstrucción de Líbano y abrir oportunidades de inversión en la región, con impactos económicos medidos en millones de dólares.

La delegación israelí reiteró su postura a favor del desarme de grupos armados no estatales en territorio libanés y manifestó disposición a coordinarse con Beirut en ese objetivo. Asimismo, expresó su intención de avanzar hacia negociaciones directas que permitan resolver disputas pendientes y consolidar un escenario de estabilidad regional.

Por su parte, representantes libaneses insistieron en la necesidad de que Israel respete plenamente el alto el fuego vigente y cese sus operaciones militares en su territorio. También subrayaron la urgencia de adoptar medidas para enfrentar la crisis humanitaria derivada del conflicto.

El gobierno de Líbano ha promovido reiteradamente la apertura de negociaciones bilaterales, una opción que Israel aceptó recientemente. Entre los puntos más sensibles se mantiene el futuro de Hezbolá, cuyo desarme es exigido por Israel, pero condicionado por el grupo a la retirada previa de fuerzas israelíes.

El actual ciclo de violencia se enmarca en una escalada regional más amplia, con repercusiones directas en territorio libanés. Desde inicios de marzo, las autoridades de Líbano cifran en cerca de 2.090 los fallecidos y más de 6.700 los heridos por ataques israelíes, incluyendo una jornada con más de 300 muertos y 1.100 heridos en un solo día.

Las próximas rondas de բանակցación serán clave para determinar si este acercamiento inicial puede traducirse en avances sostenibles hacia la desescalada y la estabilidad en Medio Oriente.

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El Periodista