Magyar advierte que no olvidará la gestión de Orbán tras 16 años en el poder
El próximo primer ministro de Hungría endurece su tono contra Fidesz, exige la salida del presidente Tamás Sulyok y anticipa cambios en la sede de gobierno tras una contundente derrota electoral del oficialismo.
El ganador de las recientes elecciones en Hungría y futuro primer ministro, Péter Magyar, lanzó una dura advertencia contra el partido Fidesz y su líder, Viktor Orbán, tras más de una década y media de dominio político. “No olvidaremos lo que han hecho al país y a su gente”, afirmó, en referencia a los 16 años de gobiernos ultraconservadores.
A través de sus redes sociales, Magyar subrayó que la ciudadanía tiene memoria frente a la gestión del oficialismo. “Da igual que intenten actuar como si nada hubiera ocurrido: sabemos lo que hicieron. Cada cual recoge lo que siembra”, señaló, dejando entrever eventuales consecuencias políticas o institucionales.
En paralelo, el líder del movimiento Tisza elevó la presión sobre el presidente húngaro, Tamás Sulyok, a quien solicitó su renuncia para facilitar la transición de gobierno. Magyar advirtió que, de no concretarse una dimisión voluntaria, utilizará todos los mecanismos disponibles en el nuevo Parlamento para impulsar su destitución.
El futuro Ejecutivo también buscará marcar distancia con la administración saliente en aspectos simbólicos y operativos. Entre las primeras decisiones anunciadas figura el traslado de la sede de gobierno desde el Monasterio Carmelita de Buda —establecido como centro de operaciones por Orbán en 2019— hacia dependencias ministeriales cercanas al Parlamento.
La victoria de Magyar representó un giro político significativo en Hungría. En los comicios, su coalición superó por 14 puntos a Fidesz, reflejando el desgaste del oficialismo en un contexto de debilidad económica y críticas por su posicionamiento internacional, percibido como más cercano a Rusia que a las principales líneas de la Unión Europea.
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