Recuerdos de tren: histórica ida y vuelta a San Antonio

Escuché a una de mis alumnas del Taller Literario hablar sobre el Tren del Recuerdo. “Sí, sí, es como si estuvieras a principio del siglo XX”, me pareció que decía. “Qué mágico”, le respondían las demás al unísono. ”Tendríamos que ir, hacen viajes todos los meses”, continuaba la conversación.

Curiosa, empecé a investigar y supe que el trayecto comprende un paseo desde Santiago a San Antonio de siete horas ida y vuelta (110 kilómetros). Sin pensarlo mucho me dije a mí misma: ¡tengo que ir!
Me levanté temprano, llegué en metro hasta Estación Central (Alameda) y comencé una aventura única. ¡Jamás en mis tres décadas me había subido a un tren en Chile! ¡Qué bonita experiencia!

Próxima salida: 8 de diciembre

Media perdida me acerqué hasta la mujer que estaba recibiendo los boletos. Me dejó pasar y comencé a buscar mi puerta en el Coche Comedor (1929), que en su interior está enchapado en madera y cuenta con doce mesas para cuatro personas cada una.

La mía y por un valor de 108 mil pesos para 4 personas, la 11, me permitió hacer lo que quisiera: apoyar mis libros, escribir, jugar cartas, tomarme un pisco sour (pues estos y otras cosas puedes comprar durante el viaje), apoyar las manos mientras me perdía por las ventanas que anunciaban un paisaje que conozco y sin embargo me parece desconocido. Crucé Maipú y Cerrillos, aprecié el campo de Malloco y de a poco nos fuimos acercando a Talagante y al valle del Río Mapocho.

El pasaje individual, en primera clase, cuesta $29.990.

El ruido del tren, mientras transcribo estas ideas, todavía está ahí, sonando en alguna parte de mi cabeza mientras el conductor nos dice que se detendrá porque hay un par de borrachitos que interrumpen el camino. Todo es muy pintoresco. Todo parece muy real. Seguimos por Melipilla, comenzamos el ascenso de la Cordillera de la Costa, la estación de Puangue y la región de Valparaíso por el paso de Sepultura. Continuamos por las curvas y túneles de Llolleo y Barrancas, hasta que el Pacífico aparece y la estación de San Antonio nos da la bienvenida.

¡Un lujo volver al pasado estando en el futuro! ¡Un lujo ir y volver! ¡Un lujo que hay que vivir!

*El Tren del Recuerdo es desarrollado en conjunto por Grupo EFE y la Corporación del Patrimonio Ferroviario.

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