Rechazo al ‘Te Deum’ y la Parada Militar: un revés a la tradición falaz

Este nuevo Chile, lleno de complejos y contradicciones, comienza lentamente a sacudirse del lastre del pasado que poco o nada aportó a nuestro futuro.

Por Miguel Reyes Almarza*

Distintos pueden ser los caminos que llevan a los países al desarrollo. El constante rechazo a la sobre ideologización y la sospecha sobre aquellos ‘valores’ abstractos de grupos cada vez más minoritarios son hermosos signos de avance. Ya sea un efecto colateral o un acto deliberado, dos hechos aislados pero concomitantes entre sí son el eje de la discusión social en nuestro país y el remanso que necesitaba la razón para imponerse sobre la desidia de la tradición: La ausencia de la cadena nacional para la Parada Militar y la eventual no transmisión de los Te Deum evangélico y ecuménico por parte de TVN y Canal 13.

      Miguel Reyes Almarza

Y no es simplemente una cosa de costos. La cifra que solicitaba TVN para entregar la transmisión de la Parada Militar en HD –5 millones más IVA- no supera el valor de 30 segundos de avisaje en horario Prime, es decir, si el ex canal de todos los chilenos quisiera asumir sin ayuda el costo de transmisión bastaría con desembolsar lo que cuestan dos minutos y medio de avisos, en otras palabras, caja chica y por lo tanto nada que afecte de sobremanera su alicaído momento comercial. Desde allí que lo que se ve más claro es el gesto que para los que rechazan la negociación significa negar el eterno retorno de estas tradiciones anquilosadas y que por su inversión ya no se justifican en una sociedad cada vez más informada y menos prejuiciosa.

Sumémosle el hecho del continuo abandono de deberes del mundo militar y el descrédito en que ha caído, principalmente por su cuerpo de oficiales, los casos de corrupción han minado la confianza histórica y ciega de la ciudadanía y hoy los ve como un cuerpo tumorado que debe ser intervenido a la brevedad. Solo el grupo Bethia –de conocida inclinación conservadora- apostó por el show castrense.

Y qué decir del famoso Te Deum, transmitido por TVN desde 1969 y que hoy, 49 años después y luego de numerosos cambios que incluyeron la ceremonia evangélica en 1975 -a petición expresa de Augusto Pinochet- se encuentra en una situación similar a la revista militar en momentos en que altos cargos de la iglesia católica y evangélica son llamados a la justicia por los ya tristemente comunes escándalos sexuales. “A ti, Dios” es el primer canto de la ceremonia de gracias que ya no va de la mano de los valores que hoy encarnan los líderes que abusaron de la confianza y el cuerpo de sus fieles sin conmiseración. No hay Dios que avale tales aberraciones.

Porque no hay razón que las justifique y aunque pueda ser solo circunstancial, dos falacias de autoridad que solo observan como razón el hecho de haber envejecido en nuestra cultura pierden espacio en el este nuevo Chile, que lleno de complejos y contradicciones, comienza lentamente a sacudirse del lastre del pasado que poco o nada aportó a nuestro futuro.
*Periodista, Investigador en pensamiento crítico.

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