Cardoen queda con arresto domiciliario por solicitud de la justicia de EEUU

La justicia chilena decretó este martes el arresto domiciliario total para el empresario y exfabricante de armas Carlos Cardoen, sobre quien pesa una orden de detención de EEUU e Interpol por la venta de material bélico a Irak en la década de 1980.

«Ministro Carlos Aránguiz decreta arresto domiciliario total de Carlos Cardoen y levanta el secreto de la investigación», señaló el Poder Judicial de Chile a través de su cuenta de Twitter.

Además, el juez estableció un plazo de dos meses para que Estados Unidos formalice un pedido oficial de extradición.

En un comunicado, los abogados de Cardoen aseguraron que están trabajando «junto al Estado de Chile para dar pronto término a este abuso de poder, que requiere el rechazo a la extradición».

Durante la dictadura de Augusto Pinochet, Cardoen se hizo millonario con la fabricación de armas, en gran medida por crear la denominada «bomba de racimo».

Se trata de un proyectil de caída libre que libera un gran número de pequeñas bombas al abrirse, de muy bajo costo de producción.

En 1993 el Departamento de Justicia de EEUU acusó a Cardoen de haber vendido estas bombas al régimen del fallecido expresidente iraquí Sadam Husein utilizando circonio importado ilegalmente de ese país norteamericano.

Por ello existe desde 1993 una «alerta roja» de parte de la Interpol contra el empresario, que le impide viajar fuera de Chile.

El pasado 26 de marzo, EEUU envió a Chile una solicitud de detención contra el empresario, con fines de extradición, pedido que fue recibido por el Ministerio de Relaciones Exteriores y despachado a la Corte Suprema del país sudamericano.

Cardoen reside actualmente en la localidad de Santa Cruz, en el sur de Chile, y posee una serie de empresas de distintos rubros como museos, hoteles, viñas, minas, entre otras. (Sputnik)

Zzz/fb/pa

Foto: grupo de empresas Cardoen

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