Homofobia y Transfobia aumenta un 58% y suma más de mil casos, la cifra más alta en la historia de Chile

Por primera vez los atropellos y denuncias subieron en todas las regiones, sin excepción, con un alarmante incremento de los asesinatos y agresiones físicas.

El 2019 fue el año más violento para las personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales en Chile al incrementar un 58% los casos y denuncias por homofobia y transfobia, ascendiendo a 1103 los atropellos, la cifra más alta conocida hasta la fecha, reportó el XVIII Informe Anual de Derechos Humanos de la Diversidad sexual y de Género, dado a conocer hoy por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) por primera vez sin conferencia de prensa debido al Coronavirus.

“Hubo más casos, más denuncias y los abusos fueron más violentos y salvajes, como queda claro con los aumentos de los atropellos más despiadados (asesinatos y las golpizas). Esta situación ya se venía advirtiendo desde el 2018 y no tiene relación con el estallido social, el cual solo impactó en un incremento de los abusos policiales”, sostuvo el vocero del Movilh, Oscar Rementería.

El dirigente precisó que un aspecto positivo es que “el Gobierno, a diferencia del 2018, reaccionó a los abusos sufridos por personas LGBTI en manos de civiles, condenándolos públicamente, mientras que contribuyó a que el movimiento LGBTI pudiese ayudar o asesorar a más del 90% de las víctimas, lo cual es valorable”.

Pese ello, “el Ejecutivo, y todos los poderes del Estado, relativizaron el derecho humano a la igualdad legal y, con distintos matices o intensidades, boicotearon el avance de leyes sobre diversidad familiar o se aseguraron que su tramitación fuese lenta. Más grave, con votos de todas corrientes políticas avanzaron normas con indicaciones homofóbicas, siendo un ejemplo la adopción homoparental aprobada en la Cámara. Por su lado, los tribunales, siguen fallando contra la adopción homoparental o el matrimonio igualitario”, resumió Rementería.

Los casos de discriminación

Los 1.103 abusos y denuncias del 2019 se dividieron en 5 asesinatos, 73 agresiones físicas o verbales, 32 atropellos policiales, 72 casos de exclusión laboral y 39 de homo/transfobia educacional, 31 campañas o movilizaciones de odio, 583 hechos de exclusión institucional, 31 marginaciones o prohibiciones para el acceso a productos o servicios en espacios públicos o privados, 167 violaciones a derechos humanos en lugares comunitarios (familia, vecinos/as o amigos/as), 69 discursos de odio y 1 discriminación en un medio de comunicación.

La categoría de discriminación que más aumentó las denuncias o casos fue la laboral (157,1% más que el año precedente) seguida por la comunitaria (131,9% +), la policial (100%+), la institucional (98,5%+), la marginación de espacios públicos o privados (82,3% +), los asesinatos (66,6 +), las agresiones físicas o verbales (25,8% +) y la educacional (5,4% +).

En tanto las campañas o movilizaciones homo/tranfóbicas bajaron un 69,1% en relación al año previo, seguida por la exclusión en medios de comunicación, cultura y espectáculo (-50%) y los discursos de odio (-25%).

Gravísimo resultaron también los ataques al movimiento LGBTI, siendo en tres ocasiones víctima de estos abusos la sede del Movilh.

Del total de atropellos conocidos en 2019, el 17% afectó a gays, el 15% a lesbianas y el 9% a trans, mientras el 59% dañó o intentó perjudicar a la población LGBTI como conjunto

Valparaíso concentró el 56,1% del total de casos y denuncias conocidas a nivel nacional, seguida por las regiones Metropolitana (20,76%), Biobío (2,81%), Coquimbo (1,63%), Antofagasta: (1,45%), Maule (1,35%), Araucanía (1,35%), Los Lagos (1,08%), OHiggins (1%), Los Ríos (0,9%), Arica (0,9%), Magallanes (0,81%), Atacama (0,63%), Aysén (0, 45%) y Región de Tarapacá (0,36%). En el 7,61% de los casos la discriminación ocurrió a través de medios de comunicación o de redes sociales.
Por primera vez incrementaron las denuncias o casos de discriminación en todas las regiones, sin excepción.

La región donde más aumentaron los abusos fue la Araucanía al subir un 400%, Le siguen Atacama (+250%), Aysén, (+150%), Valparaíso (+121%) , Libertador Bernardo O´Higgins (+57%), Metropolitana (+53%), Tarapacá (+ 33%), Ñuble (+33%), Arica (+25%), Antofagasta (+23%), Magallanes (+28%), Coquimbo (+12%), Los Ríos +11%), Los Lagos (+9%), Maule (+7,1%) y Biobío (+6%). En tanto, la discriminación que se expresa en medios de comunicación o redes sociales mermó un 38%.

Lo sucedido en Atacama es muy preocupante, pues si bien solo se supo de 8 episodios de discriminación, uno corresponde a un asesinato y otro a un suicidio. En tanto, la alta concentración en Valparaíso, se explica porque en el Congreso Nacional hubo 511 reacciones (votos, indicaciones) contra la igualdad legal de los derechos LGBTI.

Razones del aumento de casos y denuncias

El informe explica que el incremento de casos y de denuncias “no implica que exista más homo/transfobia cultural, la cual, según todos los sondeos, viene en sostenido descenso desde 1991”.

“El aumento se debe a que los sectores o personas que persisten en discriminar multiplican su acciones y actúan con mayor violencia, a un punto que incrementaron los asesinatos y las golpizas, algunas de las cuales dejaron a las personas en la UCI o secuelas, además de ocurrir hechos extremos en los entornos más cercanos para las víctimas, como son sus círculos familiares, de amistad o educacionales: un niña fue violada por su padrastro con la venia de su padre y madre, dos hombres fueron quemados con agua caliente por conocidos y un joven se suicidó tras sufrir bullying transfóbico. A todo se suman 5 asesinatos”, apunta el informe.

El informe relaciona además incremento de los abusos en la familias, con lo que denomina “una retirada de las dobles vida”. “El incremento de 131,9% de las denuncias por discriminación en el espacio comunitario (familias, barrio, amigos) viene a decir que las personas LGBTI están expresando fielmente su identidad en aquellos lugares y exigen el pleno respeto a sus derechos. Esto implica que la “vida oculta” o la “doble vida” está retrocediendo con fuerza y celeridad, además de apreciarse una retirada de la “naturalización” o “aceptación” de la discriminación en los entornos más cercanos para las víctimas”.

“El aumento también se vincula con una activa y cada más recurrente acción de autoridades, agentes estatales o grupos ultra-religiosos contra el avance de la igualdad legal para las personas LGBTI y, en particular, contra la posibilidad de que se apruebe la adopción homoparental”, añadió el estudio.

En tal sentido, informe advierte “una preocupante particularidad del 2019: los opositores a los derechos humanos de las personas LGBTI privilegiaron acciones sobre los mensajes. Es decir, hablaron menos y actuaron más, en un contexto donde los motivos para rechazar a la igualdad están despojados de credibilidad frente a una buena parte de la ciudadanía y, en tal sentido, a los victimarios no les queda más que potenciar las prácticas, antes que los discursos homo/transfóbicos”.

Así es como las agresiones más concretas (asesinatos, golpizas, negación de derechos laborales, familiares o educacionales) aumentaron en 2019, mientras que las campañas y discursos de odio mermaron y, en paralelo, el sentir público mayoritario rechazó la homo/transfobia y le restó todo valor científico, experiencial, social o cultural a creencias que denigran en razón de la orientación sexual o la identidad de género”, redondea la investigación.

Por último, y , “al considerar exclusivamente el quehacer policial tras el 18 de octubre del 2019, el abuso de carabineros resulta desproporcionado, irracional y delictual, explicitando un descontrol sin precedentes desde la recuperación de la democracia. Sin ir más lejos, los abusos policiales homo/transfóbicos aumentaron un 100% en 2019 y del total de 32 atropellos el 71% se enmarca en la reacción de carabineros al estadillo social”, apunta el estudio.

Ranking de la homofobia

En 2019, un total de 55 instituciones y 561 personas fueron responsables de los 1.103 abusos hacia la población LGBTI.

A nivel instucional el Ranking de la Homofobia y la Transfobia 2019 es encabezado por Carabineros, seguido por lassIsapres Colmena Golden Cross, Cruz Blanca, Banmédica, Vida Tres y Nueva MasVida, el Minsterio de Justicia y Derechos Humanos y el Registro Civil, la UDI, la Clínica de la Universidad Católica (Red de Salud UC Christus), el Ejército, el Liceo Sagrado Corazón, la Escuela San Lázaro de la Salle, la Catedral Evangélica y la Universidad de los Andes, entre otros detallados en el II capítulo del informe.

En el,plano individual, el Ranking es encabezado por 5 asesinos de personas LGBTI, seguidos por el ministro de Justicia, Hernán Larraín, la subsecretaria de DDHH, Lorena Recabarren, más un largo listado de senadores y diputados de la UDI y de RN, más algunos DC y PS, seguidos por jueces, ministros/as y presentantes de diversas organizaciones, estando todos los nombres detallados en el II capítulo del informe.

Relativización de los DDDH y distanciamiento del sistema internacional

El informe advierte que “la igualdad legal es un derecho humano, pero en el caso de la población LGBTI todos los poderes del Estado y las corrientes ideológicas relativizan dicho principio”.

“Mientras el Ejecutivo se movilizó contra el matrimonio igualitario y la filiación y adopción homoparental, las fuerzas oficialistas hicieron lo suyo en el Congreso Nacional, mientras que con votos o abstenciones de la Oposición se aprobaron en el Parlamento artículos o indicaciones abiertamente homo/transfóbicas y, en consecuencia, contradictorias con la igualdad legal plena“.

Por ejemplo, “la ley de identidad de género entró en vigencia, pero excluyendo a niños y niñas trans; la Cámara de Diputados aprobó la adopción homoparental, pero incorporando artículos homofóbicos que trasladan los prejuicios de adultos a niños/as al fomentar que se opongan a ser criados/as por dos madres o dos padres; el proyecto de matrimonio igualitario avanzó a pasos de tortuga y el Congreso rechazó cuotas de la diversidad sexual y de género para el órgano constituyente”.

“El único avance legislativo sin paradojas o letras chicas fue la aprobación de la Ley que Crea el Ministerio de Desarrollo Social y la Familia. Esta legalizó una nueva definición de familia, donde los lazos afectivos, son tan relevantes como los sanguíneos o los legales, mientras la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de resolución que condenó la violencia contras las personas LGBTI”, indica la investigación.

En tanto, “el Poder Judicial, pese a ser el más avanzado en temáticas LGBTI, no lo hizo mejor, pues por segunda vez en menos de un año falló contra niños y niñas que tienen dos madres, desconociendo la doble maternidad. En paralelo prohibió el derecho de una pareja a contraer matrimonio, negándose en todos estos casos a efectuar control de convencionalidad para examinar la compatibilidad entre la norma interna y la internacional en materia de derechos humanos. Por estas razones se presentaron nuevas dos nuevas denuncias contra el Estado de Chile ante la Comisión Interamericana de DDHH”.

En otro ángulo, el “Estado de Chile experimentó un retroceso sin precedentes bajo el actual régimen democrático en torno al respeto que merecen los compromisos internacionales en materia de DDHH, así como en relación a la competencia de Naciones Unidas o de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para recomendar, vigilar o mediar en torno a la temática”, señala el estudio.

“El nulo avance en todo punto relacionado con el Acuerdo de Solución Amistosa pro derechos LGBTI que Chile firmó ante la CIDH en 2016, en el marco de una funesta estrategia liderada desde el 2018 por el Ministerio de Justicia y de Derechos Humanos, es solo una muestra de este retroceso, que se sumó a una controvertida intervención de la Cancillería: en alianza con otros países cuestionó en una declaración pública la idoneidad del sistema internacional de DDHH para contribuir a la igualdad en los Estados”, indica el informe.

Positivos giros del Gobierno: resurgimiento de las políticas públicas y asistencia a víctimas

El informe recuerda que “en 2018, y por primera vez en una década, no se registró ningún avance en materia de políticas públicas pro-derechos LGBTI, mientras que frente a los delitos, violencia y abusos padecidos en razón de la orientación sexual o la identidad de género, el Gobierno se mantuvo al margen, guardando total silencio frente a los atropellos”.

“Felizmente un año más tarde dicha situación cambió”, explica la investigación

“Por un lado, durante el 2019 se implementaron nuevas políticas públicas: la Superintendencia de Salud emitió una circular que prohíbe a las isapres considerar a la transexualidad como una enfermedad; el Ministerio de Desarrollo Social y la Familia incorporó la no discriminación por orientación sexual e identidad de género en los programas para las personas sin casa, la Dirección del Trabajo reflotó un dictamen que garantiza el respeto a los derechos de trabajadores/as trans, el Injuv añadió la variable de identidad de género en su encuesta nacional y el Ministerio del Deporte apoyó la inclusión de personas trans en el atletismo, así como las gestiones que el movimiento LGBTI cursó para tales efectos ante la Federación Atlética de Chile. En este contexto, Ignacia Livingstone se convirtió en la primera trans en entrenar en un club federado, siendo destacada por La Moneda como “una mujer que inspira”.

Del mismo modo, añade la investigación “diversas instancias gubernamentales; tanto nacionales, como regionales; condenaron públicamente los atropellos homo/transfóbicos perpetrados por civiles y la Subsecretaría de Prevención el Delito reactivó un antiguo convenio que permitió al movimiento LGBTI orientar y ayudar a cerca del 90% de quienes sufrieron delitos, violencias u otros abusos en razón de su orientación sexual o identidad de género”.

Poder Judicial: el más consistente con los DDHH LGBTI

“El Judicial siguió siendo en 2019 el poder estatal más consistente con los derechos humanos LGBTI, aún cuando en torno al matrimonio igualitario y filiación homoparental está al debe”, apunta el informe.

Entre los avances “destacan un fallo de la Cuarta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago que terminó con la patologización de las personas trans en las isapres, mientras que la Tercera Sala de la Corte Suprema obligó a Gendarmería a respetar el nombre y sexo social de una funcionaria trans, aplicando por primera vez la Ley de Identidad de Género y la Sexta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó al Registro Civil a inscribir mellizos con los apellidos de sus dos madres. En paralelo, la Suprema cuestionó en un informe los homofóbicos artículos que fueron incluidos en el proyecto de reforma a la ley de adopciones”.

Por su lado, “el Segundo Juzgado de Familia de Santiago pasó a una abuela el cuidado personal de una niña que había sido violada por su padrastro y maltratada por su padre y madre en razón de su orientación sexual; el Cuarto Civil Juzgado Civil de Valparaíso autorizó el cambio del nombre y sexo legal de un joven de 18 años, quien había iniciado su demanda antes de cumplir la mayoría de edad y sin el respaldo formal de su familia; la Segunda Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago condenó al Bar El Túnel por obstaculizar la expresión de género de clientas trans y la Corte Suprema acogió un recurso de amparo a favor de una interna trans cubana violada por un gendarme”, redondea el estudio.

“En paralelo, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago cerró un juicio de Carabineros contra el líder Movilh, Rolando Jiménez, tras ser agredido e injuriado por la institución solo por defender a una pareja gay de un acto homofóbico, y aplicó la agravante de la Ley Zamudio en el ataque padecido en razón de su orientación sexual por el joven Luis Lillo.”, sostiene el estudio.

“En campos relacionados destaca, por último, un nuevo pronunciamiento de la Contraloría donde recordó que el Acuerdo de Solución Amistosa (ASA) sobre el matrimonio igualitario es legal y vinculante, además de obligar a la municipalidad de Valdivia a eliminar los contenidos transfóbicos de un concurso de belleza, mientras el Ministerio Público lanzó un observatorio para dar seguimiento a los abusos que sufren las personas LGBTI”, señaló la investigación.

Educación y organismos internacionales

En el terreno educacional, el informe concluye que “los derechos de las personas trans y de niños/as LGBTI experimentaron los mayores triunfos y avances, a lo cual se sumaron procesos inéditos de institucionalización de la no discriminación por orientación sexual o identidad de género e iniciativas de la sociedad civil que avanzan hacia la plena inclusión”.

“En al sentido, en Independencia surgió el primer establecimiento multigénero: el Liceo Eloísa Díaz, mientras que el colegio Técnico de Valparaíso obtuvo el Premio Iberoamericano de Educación de Derechos Humanos Óscar Arnulfo Romero, por su proyecto “Inclusión para la Equidad Social” el cual, entre otros puntos, potenció la auto-representación y cuidado de estudiantes LGBTI”, apunta la investigación.

“En el plano más individual, un niño trans de octavo básico de un colegio de La Florida, pudo graduarse con pleno respeto a su identidad de género, mientras que la Superintendencia de Educación sancionó a la Escuela San Lázaro de la Salle por bulllying homofóbico contra un estudiante de sexo básico, el Liceo 1 recibió a su primera alumna trans y Emilia Schneider, por su lado, se convirtió en la primera presidenta trans de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile.

“Finalmente, la Universidad de Aysén firmó un inédito convenio para certificar las charlas o talleres dictados por el Movimiento LGBTI, la Biblioteca del Congreso Nacional de Estados Unidos incorporó al sitio web del Movilh en sus archivos históricos, en Biobío fue inaugurada la Primera para Familiares de Personas LGBTI y la Editorial Universitaria eliminó contenidos homofóbicos de uno de sus diccionarios”, añadió.

El terreno internacional está resultando ser fundamental para los derechos humanos de las personas LGBTI cuyos derechos son negados en Chile.

“Un hecho histórico lo marcó la CIDH al concluir, tras 11 años de investigación, que Chile es responsable de lesbofobia estatal y religiosa al impedir a una profesora, Sandra Pavez hacer clases solo por ser lesbiana, derivando el caso la Corte Interamericana de DDHH para un último pronunciamiento”.

En búsqueda de similares resultados, en 2019 fueron presentadas tres nuevas demandas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIHD), una por la prohibición del matrimonio igualitario y dos por desconocer la doble maternidad.

En paralelo, la ONU recomendó a Chile aprobar el matrimonio igualitario en el marco de la rendición del Tercer Examen Periódico Universal (EPU), la Organización de Estados Americanos aprobó su undécima resolución sobre derechos humanos LGBTI, mientras el Tribunal Supremo de Bulgaria reconoció en 2019 por primera vez el matrimonio igualitario de una pareja del mismo sexo, el de la chilena Cristina Palma y la francesa Mariama Diallo, finaliza el estudio.

Otros hitos

En el transcurso del año se registraron un total de 58 hitos positivos para los derechos humanos de las personas LGBTI. Junto a los expuestos previamente, se suman otros en diferentes áreas.

En el terreno sociopolítico, Jaime Quintana se convirtió en el primer parlamentario en referirse a los derechos LGBTI al asumir como presidente del Senado. A su vez, la Fiscalía, el Senado, la Asociación Nacional de Empleados de Corfo (Anecor), el Cerro Renca y la Torre Entel se plegaron por primera vez a la Campaña Arcoíris que conmemora el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia.

En el ámbito más sociocultural, brilló el documental “Lemebel” de Joanna Reposi. al ganar los premios Teddy Award en la Berlinale y La Haye Post en el Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires, además de obtener la máxima distinción en el Santiago Festival Internacional de Cine (SANFIC), mientas que el 26º Festival Internacional de Cine de Valdivia arrancó oficialmente con la película “Los Fuertes”, ópera primera de Omar Zúñiga.

En el campo de las acciones emprendidas por el movimiento LGBTI, resaltan las primeras capacitaciones en no discriminación dictadas a funcionarios/as del Congreso Nacional, la celebración del primer desfile en Puerto Natales y de la primera marcha que conmemoró el Día del Orgullo en Valparaíso, la reinstalación de la placa pro derechos LGBTI en el Cerro Santa Lucía, la conmemoración de la Primera Gala de la Diversidad en Concepción, el desarrollo del “Primer Encuentro sobre Diversidad Sexual y de Género y Derecha ¿incompatibles?” y la aplicación de una encuesta a más de dos mil mujeres para conocer la realidad lésbica/bisexual, resume el estudio.

“Por último, los hitos negativos sumaron 10, sumándose a los descritos el fallecimiento del destacado economista, ecologista y defensor de los derechos humanos, Manfred Max Neef, el primer candidato presidencial en apoyar los derechos LGBTI”, finalizó la investigación.

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