Vecinos de La Reina acusan falsificación de sus firmas en proyecto de pavimentación

Los trabajos se iniciaron sin la autorización de las personas que viven en la calle Amado Nervo y se han convertido en una verdadero "desastre" para las familias que viven en el sector.

Cerca de 300 personas que viven en la calle Amado Nervo de la comuna denunciaron fallas graves en el proceso de pavimentación de la arteria capitalina. “Todas las etapas fallaron: la postulación, la comunicación de la adjudicación, la construcción y la entrega”, sostuvo Viviana Ramírez, quien además dijo que se falsificaron sus firmas para solicitar que el Serviu realizara los trabajos.

“Queremos decir que aquí se defraudó la fe de los vecinos. Nos engañaron para usar nuestras firmas en instrumento público. Los 17 vecinos que aparecen firmando confirman que jamás han sido parte de ninguna directiva del comité de pavimentación y que jamás han postulado a dicho programa”, sostuvo Viviana Ramírez ante el concejo municipal que preside el alcalde José Manuel Palacios en representación de 300 personas que viven en la calle Amado Nervo de La Reina.

Otras 15 arterias de la comuna de La Reina, al igual que Amado Nervo, fueron licitadas dentro del plan de pavimentación, trabajo que obtuvo la empresa Provinco y que fueron congelados por la municipalidad frente al “desastre” que denunciaron los vecinos.

Lo curioso es que el programa de pavimentación, para comenzar, se realiza sobre calles o pasajes sin pavimentación, cosa que no se da en Amado Nervo y a petición de los vecinos interesados.

A Ramírez, quien ya en febrero pasado había denunciado ante la municipalidad lo ocurrido en su calle, le dieron apenas 3 minutos para realizar la denuncia ante los concejales, por procedimiento, dijeron, tras lo cual se produjo una discusión entre las propias autoridades que duró casi 4 veces el tiempo de ella. Fue acallada por el secretario del Concejo cuando habló de la falsificación de firmas o usurpación de identidad.

“Nosotros advertimos el pasado 27 de febrero todo lo que vendría. Nadie logro parar el desastre que tuvimos. Nadie. Hicimos todos los informes, todas las cartas, avisamos, pedimos intervenciones, al Serviu, con la constructora, pedimos intervención de la municipalidad. No hubo ninguna posibilidad de parar lo que hoy día nosotros tenemos en esa calle”, sostuvo Viviana Ramírez.

Según ella, tras las obras, “todas las casas están dañadas, no se ha corregido nada, se nos quitó la vereda, se redujeron, no pueden pasar dos personas en una vereda, se redujo en 50 centímetros. Es un desastre de principio a fin”, alegó.

Frente a ello el alcalde Palacios, que insistió en que la vecina no se extendiera más en su alocución porque debían ser estrictos con los plazos establecidos, dijo que “efectivamente acá hay malversación de instrumento público” y que la situación debía investigarse “para llegar a los responsables”, cuestión que fue respaldada por el director jurídico de la comuna por el deber de denuncia que tenían los funcionarios públicos.

Luego Ramírez se enfrascó en una discusión con la concejal RD, Catalina Rubio, quien estuvo de acuerdo con el alcalde en que se respetaran los 3 minutos y no se le diera más tiempo a la denuncia. “Yo estoy de acuerdo con usted alcalde, porque siempre vienen temas problemáticos, pero piense en el fondo, la gravedad se la otorga el vecino y obviamente que todos quisieran hablar mucho tiempo”, dijo. Y agregó que las cosas debían solucionarse en otras instancias, previas al Concejo. “De la única forma que nosotros hemos podido movilizarnos es presentándonos acá. Con cartas no fuimos capaces de moverlos a ustedes”, le respondió Ramírez y le enrostró a la concejal RD que ella “tendría que haberse involucrado. Yo no te he visto nunca en la calle. Yo, lo único que quiero es mostrarles como quedaron las casas”, dijo.

Como no había otros vecinos, se le dio un minuto a Ramírez, lo que no fue aceptado por ella, pero igual lo utilizó para finalizar su denuncia. “Si yo estuviera tomándole el tiempo a otro vecino, me resto, pero hoy los únicos que trajimos un tema somos nosotros”, señaló.

En febrero pasado, la misma Viviana Ramírez se apersonó ante el Concejo para denunciar lo que estaba ocurriendo en su calle desde el día 3 de ese mes cuando se inició la repavimentación de calles y veredas entre Tobalaba hasta Av. Larraín, solicitando al municipio que realizara un sumario interno para identificar a los responsables de la ejecución de la obra “porque el proyecto corresponde a un Programa de Pavimentos Participativos que conlleva participación activa por parte los vecinos, situación que no ocurrió y los vecinos se encuentran viviendo un desastre” por las fallas técnicas que, además, afectaban su calidad de vida por los daños en la etapa constructiva a las propiedades y los automóviles de los vecinos, además del estrés que les estaba produciendo la situación.

En la oportunidad, además, enumeró los problemas (roturas de cañerías, ninguna mitigación ante el polvo y ruido, sin planificación de inicio de retiro de la calle y vereda -vecinos llegaban en la noche y no podían sacar sus autos-, no hubo planificación para el desplazamiento de la tercera edad -calles y veredas fueron removidas y dejadas en las calle por días-, nadie podía entrar o salir de las casas cuando estaban construyendo las veredas. Varias veredas rotas, partidas o quebradas. Taparon desagües de aguas lluvias. Ampliaron de 6 a 7 metros la calle. Los trabajadores no tienen baños y hacen sus necesidades en la calle. Tampoco tienen agua, ni pueden calentar sus almuerzos). A todo ello se sumaron daños a las casas y robos en los vehículos por la falta de vigilancia, así como a los árboles de la calle, de los cuales el 20 por ciento sufrió algún problema.

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