Helicópteros no tripulados: Un potencial insospechado

El empleo de aeronaves de ala rotatoria sin tripulación, ya sea en forma autónoma o remotamente controlada, promete revolucionar el uso de ese tipo de aparatos, ampliando su aplicación por la vía de llevar más carga y liberándoles de la limitaciones propiamente humanas.

Por José Higuera

El empleo de helicópteros no tripulados en tareas militares está ganando apoyo rápidamente, en una tendencia que también podría extenderse a aplicaciones no militares de las aeronaves de ala rotatoria, incluyendo usos policiales o eminentemente civiles.

En diciembre del 2011 la Infantería de Marina (Marines) de los EEUU probó un ejemplar experimental del helicóptero K-MAX (en la foto), acondicionado para operar sin tripulación por su fabricante KAMAN en colaboración con LOCKHEED MARTIN, para transportar pertrechos y provisiones a tropas desplegadas en Afganistán.

Las pruebas, realizadas en condiciones operacionales reales que incluían la posibilidad de un ataque de los Talibanes, fueron muy exitosas. Un destacamento del 1er. Escuadrón de Vehículos Aéreos No-Tripulados (UAV) de los Marines logro trasladar una tonelada y media de alimentos, munición y otros insumos a un puesto de avanzada empleando el K-MAX sin piloto. Regularmente, el traslado del mismo volumen de carga debe ser realizado mediante un convoy, que debe incluir una escolta de vehículos blindados y helicópteros de combate.

El K-MAX puede levantar carga equivalente a su propio peso de 2,7 toneladas a nivel del mar aunque, como es normal con la mayoría de las aeronaves, esa capacidad disminuye si debe operar a mayores altitudes y temperatura más altas.

La experiencia en Afganistán demostró que en una misión regular el K-MAX puede levantar con su gancho de carga cuatro pallets de 370 Kg. cada uno, volar hasta cuatro puntos distantes, bajar un pallet dentro de un círculo de 10 metros en cada uno de esos puntos, y regresar después a su base.

Toda la operación sería realizada por la aeronave en forma no remota o radio-controlada sino completamente autónoma, en base a una ruta preprogramada en un computador de a bordo por coordenadas provistas por un posicionador satelital GPS. Y la no necesidad de llevar tripulantes reduciría los costos de la hora de vuelo substancialmente.

El K-MAX es esencialmente un desarrollo basado en el helicóptero de carga del fabricante estadounidense KAMAN, al cual en colaboración con LOCKHEED MARTIN se le ha integrado el equipo que hace posible su operación autónoma o bajo control remoto, sin tripulantes.

Las ventajas de no emplear pilotos –que son escasos y caros de formar y conservar, pueden enfermarse, cansarse o irse de vacaciones- van más allá del simple costo. El K-MAX no puede ser volado más de doce horas por día en forma tripulada, pero requeriría dos o tres pilotos que deberían turnarse.

En forma autónoma o sin tripulación, el aparato puede volar literalmente 24 horas diarias, teniendo como única limitante sus necesidades de combustible y sus ciclos de mantenimiento. Y su operatividad sin tripulación tampoco estaría limitada por problemas de visibilidad.

Otro proyecto similar viene siendo desarrollado desde el año 2004 por otro fabricante estadounidense, BOEING, en este caso utilizando como plataforma su helicóptero monomotor MD-530F “Little Bird” (literalmente, “Pajarito” en inglés).

El aparato, muy ágil y rápido, ha sido empleado durante décadas en tareas militares de exploración y reconocimiento, además del despliegue de fuerzas especiales. El objetivo de BOEING en este caso es expandir las capacidades de empleo del MD-530F en esas mismas tareas pero sin tripulación, modificando el aparato para su operación en forma autónoma o remotamente controlada.

El aparato modificado ha sido rebautizado Unmanned Little Bird o ULB. Durante los últimos ocho años, el ULB ha sido probado en tareas como identificación de blancos, reaprovisionamiento de precisión a operadores de fuerzas especiales tras las líneas enemigas, enlace de comunicaciones y disparo de armas.

Usualmente el aparato ha llevado una carga útil de 340 Kg. sin incluir su combustible, pero perfectamente podría sumar otros 200 Kg. Y otros 400 Kg. adicionales podrían añadirse, si se hacen modificaciones a la estructura y planta motriz de la aeronave, ampliando la flexibilidad operacional.

El ULB ya ha probado esa flexibilidad, operando tanto desde la plataforma de remolque de camiones en tierra como desde la cubierta de vuelo de buques de patrulla en el mar.

Las demostraciones han probado las capacidades del MD530 no tripulado para llevar a cabo tareas como apoyo a la inteligencia, vigilancia, reconocimiento (ISR) y reaprovisionamiento, entre otras.

Según BOEING, el ULB ofrece a sus potenciales operadores un una aeronave multipropósito de bajo costo, con la capacidad de ser operada con o sin tripulación, lo que le daría una gran versatilidad y capacidad de despliegue. El sistema de vuelo autónomo instalado en los prototipos ha sido probado y validado, demostrando que puede ser instalado en otros tipos de aeronave.

En esa perspectiva, según el fabricante, el ULB ofrecería la ventaja de combinar una plataforma aérea probada con las tecnologías emergentes del operación no tripulada. El uso militar bien podría dar lugar a otros empleos, como el policial en tareas de patrullaje, control y observación; o el traslado de provisiones o medicinas a sitios de difícil acceso. Pero eso puede ser sólo el comienzo.

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