Juicio por la muerte de George Floyd evoca una larga lista de crímenes policiales en EE.UU

El asesinato de George Floyd a manos de un policía blanco que desató una de las más importantes olas de protesta antiracistas de las últimas décadas en Estados Unidos y cuyo juicio se inicia hoy en la ciudad estadounidense de Minnesota, integra una extensa lista de casos de violencia policial contra minorías en ese país, la enorme mayoría de ellos impunes. (Télam)

El caso de Rodney King fue uno de los primeros casos de violencia racista por parte de la policía que se dio a conocer en todo el mundo. En marzo de 1991, King se encontraba en libertad condicional. Una noche en la que se encontraba trabajando como taxista, fue perseguido por la policía tras negarse a detener el vehículo. Cuando finalmente detuvo el coche, los policías le derribaron, inmovilizaron y golpearon con bastones hasta causarle fracturas por todo el cuerpo.

Si bien logró sobrevivir, la justicia absolvió a los agentes, lo que desató una gran oleada de protestas en Los Ángeles.

En febrero de 2012, Trayvon Martin, un joven negro de 17 años, murió de un tiro en el pecho disparado por George Zimmerman, un vigilante del vecindario en Sanford, cuando regresaba caminando a la casa de novia de su padre en esa ciudad del estado Florida, tras parar en una tienda a comprar unos bocadillos. Zimmerman, que reconoció haber disparado a Martin aunque alegando defensa propia, fue absuelto tras un mediático juicio.

El 17 de julio de 2014, el afroamericano Eric Garner, un hombre asmático de 43 años, murió asfixiado en Nueva York, cuando un oficial lo estranguló durante casi 20 segundos a pesar de que él gritaba que no podía respirar. Garner había sido detenido por vender cigarrillos ilegales. Menos de un mes después, el 9 de agosto de 2014, Michael Brown, un afroamericano de 18 años, murió desarmado tras recibir seis tiros de Darren Wilson, un policía blanco en Ferguson, Missouri.

En ambos casos se exculparon a los agentes policiales y se produjeron protestas por su impunidad ante la brutalidad policial hacia la comunidad negra.

El 22 de noviembre de 2014, Tamir Rice, un niño afroamericano de 12 años, fue asesinado en Cleveland, Ohio, por el policía blanco Timothy Loehmann, de 26 años, quien disparó a quemarropa inmediatamente después de llegar al lugar por una denuncia. Rice llevaba una pistola de juguete.

Dos agentes, Loehmann y Frank Garmback, de 46 años, respondían a una llamada de la policía sobre un hombre que tenía un arma.

Si bien todos estos casos tuvieron repercusión en la sociedad estadounidense, los asesinatos de Rice y Martin, menores de edad ambos, impactaron con gran fuerza en algunos sectores que se empezaron a movilizar bajo el lema “Black Lives Matter” (BLM, las vidas negras importan).

La mayoría de los casos de violencia contra afroamericanos policial en Estados Unidos pasan desapercibidos o no trascienden más allá de las fronteras. El caso de George Floyd, sin embargo, desató una ola de protestas en varias partes del mundo.

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