Suspendidas negociaciones nucleares hasta que asuma el Gobierno electo de Irán

El Gobierno saliente de Irán informó hoy que las negociaciones que se realizaban en Viena para intentar revivir el acuerdo nuclear con las potencias mundiales no se retomarán hasta que no asuma el presidente electo, el conservador Ebrahim Raisi.

“Estamos en un periodo de transición (…) Por lo tanto, las conversaciones de Viena deben esperar obviamente a nuestro nuevo Gobierno”, escribió en Twitter Abas Araghchi, viceministro de Relaciones Exteriores y jefe del equipo negociador del Gobierno saliente del presidente moderado Hasan Rohani, según la agencia de noticias AFP.

Esta declaración fue rechazada por el Gobierno de Estados Unidos, quien responsabilizó a Irán por el “impasse” en las negociaciones multilaterales.

“Estos comentarios son un intento escandaloso para esquivar la responsabilidad del actual impasse para un eventual retorno mutuo al cumplimiento del JCPOA (siglas en inglés del título oficial del acuerdo nuclear)”, aseguró el vocero del Departamento de Estado, Ned Price, en un comunicado difundido a la prensa.

“Estamos listos para volver a Viena (…) una vez que Irán haya tomado las decisiones necesarias”, agregó el funcionario estadounidense.

A diferencia de Rohani, quien impulsó y siempre defendió el acuerdo nuclear, aún cuando el expresidente estadounidense Donald Trump lo abandonó y volvió a asfixiar la economía iraní con sanciones, Raisi ha sido un fuerte crítico de estas negociaciones, que incluyen a las principales potencias mundiales: Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania.

La sexta ronda de estas conversaciones, que se reactivaron con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca a principio de año, terminó a finales de junio y aún no se ha fijado la fecha de la séptima sesión.

Aunque en la última ronda no se registraron avances, fuentes iraníes y de las potencias occidentales habían filtrado en los últimos meses que se estaban realizando avances y que un nuevo acuerdo no era imposible.

En 2015, en un acuerdo aplaudido por la mayoría de la comunidad internacional, Irán y las potencias mundiales acordaron que la República Islámica suspendería los elementos centrales de su programa nuclear, a cambio de que todos los países levantaran las sanciones comerciales y financieras que asfixiaban la economía del país de Medio Oriente.

Ambas partes cumplieron, según los fiscalizadores internacionales, pero una vez en el poder Trump denunció un presunto incumplimiento, abandonó el acuerdo y volvió a imponer las viejas sanciones y sumó nuevas.

Esto volvió a golpear la economía iraní, que nunca llegó a sentir masivamente los beneficios de la suspensión de las sanciones internacionales y dejó al acuerdo nuclear al borde de la muerte, ya que Teherán comenzó a enriquecer nuevamente uranio y a avanzar su programa nuclear, luego de no conseguir que las otras potencias mundiales la ayudarán a neutralizar la política estadounidense.(Télam)

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