A 90 años de la condena contra Al Capone, el gánster más tristemente célebre de Estados Unidos

Nacido el 17 de enero de 1899 en Brooklyn, Nueva York, en el seno de una familia de inmigrantes italianos, Capone empezó a traficar alcohol en los tiempos de la "Ley Seca", que rigió entre 1920 y 1930.

La caída vertiginosa de Al Capone comenzó hace 90 años, el 17 de octubre de 1931, cuando el capo mafioso fue sentenciado a 11 años de prisión por evadir impuestos, tras convertir a Chicago en la capital del crimen organizado, mediante la venta de alcohol ilegal, burdeles y una ola de asesinatos.

Capone tenía solo 31 años cuando era ya el amo y señor de dicha ciudad durante la llamada “Ley seca”, en la que no se podía fabricar, vender o importar bebidas alcohólicas.

Según un ensayo de 1964 de la escritora Deirdre Bair, era un hombre despiadado para los ne­gocios, humano y sensible para los asuntos familiares y, a diferencia de otros mafiosos neoyorquinos, ni siquiera era racista.

La narradora estadounidense menciona, también, que el delincuente había abierto comedores sociales durante la Gran Depresión en 1930.

En aquellos días en los que el Gobierno estadounidense imponía la “Ley seca” comenzaron a proliferar tabernas, clubes y prostíbulos clandestinos donde se podía consumir alcohol, controlados por bandas de contrabandistas y “jazzmen” (muchos de ellos negros), que gozaban de la simpatía de Capone y de su hermano Ralph.

El capo mafioso, también llamado “Scarface” (caracortada) por unas cicatrices que tenía en el lado izquierdo de la cara, era cruel y muy vengativo, según las crónicas -no siempre objetivas- del cine de Hollywood.

Nacido el 17 de enero de 1899 en Brooklyn, Nueva York, en el seno de una familia de inmigrantes italianos, Capone empezó a traficar alcohol en los tiempos de la “Ley Seca”, que rigió entre 1920 y 1930.

Abandonó la escuela después del sexto año de primaria y entró a la pandilla de los James Street Boys, que encabezaba el mafioso italoestadonidense Johnny Torrio.

Cuando este capo se retiró del negocio de los burdeles, Capone se convirtió en el zar del contrabando de licores, la prostitución y los negocios ilícitos del juego en Chicago. Y para ampliar su territorio, no dudo en asesinar los líderes de otras pandillas.

El caso más famoso de aquellos años fue la matanza del Día de San Valentín (día de los enamorados), sucedida el 14 de febrero de 1929 cuando siete miembros de la banda de George Clarence “Bugs” Moran, un contrabandista de alcohol ilegal, fueron ametrallados dentro de un garaje.

Según algunas crónicas, Moran se salvó de morir asesinado, ya que el mafioso llegó tarde a la cita y vio desde lejos cómo mataban a los integrantes de su banda.

De inmediato, Capone fue acusado de aquellos crímenes. Pero se defendió diciendo que se encontraba en Miami al producirse los asesinatos.

A partir de ese momento, el jefe mafioso se convirtió en el enemigo público número uno de Estados Unidos, tras ser responsabilizado por al menos 200 asesinatos de aquellos años terribles. Pero el pandillero tenía siempre comprado a los jueces, a los testigos y a la policía.

El 17 de octubre de 1931, fue condenado a 11 años de prisión y a pagar 50.000 dólares de multa por fraude fiscal, tras ser acusado de cinco cargos, por lo que fue alojado en una cárcel de Atlanta en 1932 .

Seguidamente fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad de la isla de Alcatraz, de triste fama, donde su salud se deterioró.

En esa prisión, que fue cerrada el 21 de septiembre de 1963 tras escaparse tres reclusos, Capone formó un trío musical con otros presos, tocando el banjo, un instrumento afroamericano, aunque recaló finalmente en la mandolina, según informes del diario español El País.

En aquellos años, el mafioso más famoso de todos los tiempos admiraba al gran cantante de ópera italiano Enrico Caruso, aunque también le gustaba el jazz.

En 1939 recuperó su libertad, pero tenía problemas para caminar y comunicarse ya que sufría de paresis, una etapa avanzada de la sífilis.

Alejado de toda actividad vinculada con la mafia, Capone murió de neumonía el 21 de enero de 1947, tras sufrir un derrame cerebral, en su casa de Miami, Florida en 1947. Tenía 48 años.

“Los que solo lo conocen por la prensa nunca comprenderán que es un hombre real”, dijo su hermana Mafalda en 1929.(Télam)

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