Historia de Álvaro Recoba, el encanto de la afición futbolera

La historia del fútbol está llena de talentos que podrían haber sido "los más grandes" pero que, debido a diversas vicisitudes, nunca ingresaron al Olimpo, sin embargo permanecen en el corazón y la mente de los fanáticos más románticos. 

Entre estos campeones encontramos grandes nombres como Gascoigne, Cassano, Anelka y quizás el más querido por los aficionados italianos (realmente no importa de qué lado): “El Chino” Álvaro Recoba. ¿Pero cuál es su historia? ¿Cuáles son los eventos más importantes de su carrera? En los siguientes párrafos analizaremos la carrera de uno de los futbolistas uruguayos más fuertes de todos los tiempos.

Álvaro Recoba – Los inicios en Uruguay y la llegada a Italia

Cómo se puede leer en sitios y blogs del fútbol cómo Betano, la carrera profesional de Recoba comenzó en su tierra natal, jugando entre 1993 y 1997 con las camisetas Danubio y Nacional, dos de los equipos emblemáticos de Uruguay. Desde el principio su talento fue innegable, tanto que fue empujado por Perrone, una ex estrella uruguaya de los años 50. Junto con su clase, queda inmediatamente claro que Recoba tiene un carácter particular, que a menudo lo hace sentir apático durante el entrenamiento y fuera de forma. Pero con el balón en los pies, es el futbolista más fuerte de su tierra.

Al ver un VHS, Moratti se enamora de él y cierra el acuerdo con el jugador para hacerle aterrizar en Milán. En ese momento se dice que Moratti quería reconstruir una especie de “equipo-subbuteo” sin preocuparse demasiado por los deseos de los entrenadores. Es un equipo lleno de campeones, el Inter de aquellos años: un nombre ante todo, Ronaldo. “El Chino” no tiene un papel real, juega como segundo delantero, como centrocampista ofensivo, como mediapunta, pero nunca logra ser coherente con la camiseta nerazzurri.

Esta inconstancia afecta increíblemente la relación con los entrenadores y compañeros, pero cada vez que Recoba sale al campo, encanta a los aficionados, a los rivales y a todo el mundo del fútbol. Los dos goles contra el Brescia quedan grabados en la memoria, uno de ellos directamente desde un saque de esquina, la especialidad de la casa.

Entre Ronaldo y Vieri – Milán ida y vuelta

Con un rol indefinido en el campo y un talento que vive en flashes, su estadía en el Inter se vio interrumpida por la cesión a Venecia, donde Recoba se convirtió en el ídolo de la afición laguna. Su magia, combinada con la concreción de un delantero experto como Pippo Maniero, dan al equipo veneciano una salvación inesperada.

Sus ex-compañeros en Venecia dicen que, al momento de anunciar las formaciones, Novellino solo llamó a diez jugadores, porque era el único dueño permanente, El Chino. Sobre la ola de actuaciones positivas en la laguna, Recoba regresó al Inter, donde permaneció ocho años más.

Pese a disputar 166 partidos, sazonado con 50 goles, nunca llega a ser columna vertebral, en parte por lesiones musculares, en parte por su apatía en los entrenamientos, al que prefería la vida hogareña tranquila y sedentaria. La experiencia en Italia termina en la temporada 2007/2008 con el paréntesis incoloro en Turín.

Fin de la carrera: el regreso a sus raíces

Después de solo una temporada con los griegos de Panionios, Álvaro Recoba opta por el regreso a su tierra natal, vistiendo nuevamente las camisetas de Danubio y Nacional, con quienes terminará definitivamente su carrera en 2015. Desde el año 2020 es el entrenador del equipo de Montevideo.

Álvaro Recoba es considerado uno de los mayores talentos desperdiciados en la historia del fútbol. Sin duda el campeón uruguayo que en Italia todos recordarán por su magia pero también por su inconstancia.

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