En un 30% se han reducido las poblaciones de pingüino barbijo en la península Antártica

Expertos creen que esta disminución se debe al calentamiento global y a la retracción del hielo marino en el periodo invernal.

En la península Antártica y sus islas marítimas más al norte (islas Shetland del Sur e islas Orcadas) se reproduce cerca del 60% de la población mundial de pingüinos barbijo (Pygoscelis antarcticus), una emblemática especie del Continente Blanco que ha experimentado una dramática disminución de alrededor de un 30% de su población en solo tres generaciones.

Este categórico dato es parte de un estudio confeccionado por el investigador del Instituto Antártico Chileno (INACH) e Instituto Milenio BASE, Dr. Lucas Krüger y publicado recientemente por la revista especializada Diversity, en donde además revela que en un periodo de 40 a 50 años, el 62% de las colonias (grupos de pingüinos) sufrieron disminuciones superiores al 50%.

Advierte además que estas condiciones ya mencionadas (disminución de 30% en tres generaciones), lo situaría en la categoría de vulnerabilidad a la extinción, de acuerdo a los criterios que emplea la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Para realizar este elaborado análisis se estudiaron registros y conteos estandarizados de pingüinos en la península Antártica de seis décadas (desde 1960). Asimismo desde el año 2017 un grupo internacional de científicos se dedica a compilar toda la información existente y disponibilizar eso en una plataforma de libre acceso que se va actualizando todos los años y que está disponible en el sitio web: https://www.penguinmap.com/

POSIBLES CAUSAS

Los dramáticos niveles de disminución de estas poblaciones se suman al hecho de que las causas sospechadas probablemente no sean reversibles en un corto o mediano plazo.

Por lo demás, existe cierta controversia en la comunidad científica respecto a los factores que pueden estar llevando a la disminución de las poblaciones de pingüinos barbijo. Evidencias recientes sugieren que “la razón más probable es el cambio espacio-temporal de la abundancia de kril en la zona norte de la península Antártica por el calentamiento y retracción del hielo marino en el periodo invernal. Es probable también que otros factores actúen en conjunto, principalmente asociados con el cambio climático, afectando la supervivencia de los pichones en las colonias de reproducción y de los juveniles en su primer año de vida”, declara Lucas Krüger.

Otras hipótesis relevantes tienen relación con la recuperación de las poblaciones de ballenas, que son importantes consumidores también del kril antártico, además del incremento de las pesquerías de esta especie en la Antártica. “Estos factores podrían haber contribuido a la dinámica poblacional, aunque las evidencias sugieren que esto podría ocurrir solo cuando hay años de baja en la abundancia de kril”, agrega.

PROYECCIONES

El investigador del INACH explica que los modelos que han proyectado cambios en el ecosistema de la península Antártica frente a diferentes escenarios ambientales indican que se debería dar seguimiento a las tendencias actuales de disminución.

“Pero a su vez, es complejo y difícil con el conocimiento actual que se tiene, dar una estimación precisa del futuro de la especie. Por ahora, podemos decir que en el pasado reciente las poblaciones han disminuido considerablemente, y podría ponerse en riesgo si las tendencias se mantienen. Comprender mejor cómo esta especie se relaciona con los cambios ambientales rápidos en la península Antártica es fundamental”.

La península Antártica es una de las zonas del planeta que ha sufrido más rápidamente los efectos del calentamiento global en los últimos años y estos cambios son motivo de gran preocupación para investigadores de todo el mundo.

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