Urge investigar venta de dunas en Concón

Por Patricio Herman, presidente Fundación Defendamos la Ciudad

 

Como consecuencia del socavón existente a un costado del edificio Kandinsky en la comuna de Viña del Mar, mucho se ha hablado de la inconveniencia de construir edificios en altura sobre las dunas de Concón, pero como ninguna autoridad de los distintos gobiernos democráticos que hemos tenido desde que se supo, en la administración del presidente Patricio Aylwin, el abuso cometido en estas dunas, ha llegado inexorablemente la hora para que se sepa la verdad respecto de lo acontecido en el año 1979, es decir, en plena dictadura militar.

En efecto, el 24 de septiembre de 1979 se firmó en la notaría de Enrique Morgan Torres, en Santiago, la escritura de compraventa suscrita por Renato Gazmuri Schleyer, en representación de la Caja de Previsión de los Empleados Particulares, posteriormente Instituto de Normalización Previsional (INP) y el representante, Francisco Soza Cousiño, de la Constructora Neut Latour Ltda. y los representantes, Edmundo Pérez Yoma y Francisco Figueroa Serrano, de la Constructora Edmundo Pérez Ltda. El primero, hoy fallecido, hombre de confianza de Pinochet y por ello ex vicepresidente de la Corfo y los dos siguientes, ex ministros de gobiernos de la Concertación. Ambas empresas privadas se transformaron posteriormente en la Sociedad Urbanizadora Reñaca Concón S.A., conocida en el mundo inmobiliario como Reconsa.

A continuación, se deja en claro lo siguiente.

En la escritura pública del año 1979, la que se le negó sistemáticamente a Defendamos la Ciudad, en las diversas ocasiones en que la solicitaba, ya sea en el Instituto de Previsión Social (IPS) continuador del INP, Consejo de Defensa del Estado (CDE) y oh sorpresa, en el propio Consejo para la Transparencia (CplT). Ante ese inaceptable secretismo, fue necesario obtenerla en el Archivo Judicial, la que se pone a disposición de quien desee revisarla.

A través de la suscripción de esa escritura, dichos privados privilegiados se hicieron dueños de las llamadas dunas de Concón y en tal sentido recomendamos conocer, para entender el negociado, el Informe Jurídico del 02/03/1994 suscrito por el abogado Pedro Pierry del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN). En este documento público, se lee que en el Conservador de Bienes Raíces (CBR) de Viña del Mar están inscritas, entre los años 1980 y 1982, diferentes terrenos a nombre de Reconsa, con un total de 750 hectáreas (sic).

El objetivo de la transacción comercial del año 1979, con la cual el Estado redujo el patrimonio de la Caja de Previsión de los Empleados Particulares, era para que los elegidos por ese régimen pudieran concretar en esos terrenos lucrativos negocios inmobiliarios y por ello para posibilitar las inversiones, el mandamás de la época, Pinochet Ugarte, instruyó a su ministro de Vivienda, general de la FACH Jaime Estrada Leigh, para que, sobre ese territorio natural se pudieran construir edificios aislados en altura libre fijada solo por la rasante. Ello se materializó con la publicación del 17 de diciembre de 1980 en el Diario Oficial el Plan Regulador Comunal (PRC) de Viña del Mar, es decir, un año después de la firma de la aludida escritura.

El edificio Kandinsky lo construyó la empresa Besalco en un loteo ejecutado por la empresa Reconsa, una de las beneficiadas con la venta directa del año 1979. Ese lote fue aprobado entre los años 2005 y 2007, rol 3120-1, por el director de obras municipales (DOM) sustituto, Fernando Durán, ya que el DOM titular, Julio Ventura, estaba suspendido por la autoridad municipal superior. El respectivo permiso de edificación se otorgó el año 2011 y cuenta con la recepción final N° 272/2013 del 10 de septiembre de 2013. Este edificio, con riesgo latente en su estabilidad, tiene 34 viviendas, 87 estacionamientos y 34 bodegas.

Es de toda lógica, que las construcciones que se ejecuten en terrenos arenosos con pendientes, sobre todo cuando estas sean de 30° o más, por seguridad, los proyectos deben ser edificados en forma aterrazada, asunto que las autoridades competentes de la región de Valparaíso tendrán que revisar en la ley y ordenanza general de urbanismo y construcciones, como en el instrumento normativo regional Premval, cuyo contenido tiene mayor jerarquía que el PRC de Viña del Mar.

Finalmente, sería asaz improcedente que, con fondos públicos, es decir con los impuestos que pagan todos los chilenos, el MOP ejecute las necesarias obras reparatorias para que los dueños y arrendatarios de ese edificio puedan habitarlo próximamente, ya que los causantes del estropicio fueron 2 influyentes actores privados.

En nuestra opinión, Reconsa y Besalco tendrán que asumir ese costo, recordando que, con motivo del socavón contiguo al edificio Kandinsky, se conformó una Comisión Investigadora en la Cámara de Diputados, a cuyos miembros les decimos que si desean ejercer correctamente sus atribuciones fiscalizadoras revisen muy bien los artículos 45 y 47 del Premval, conociendo además la escritura de compraventa del año 1979, el informe jurídico del abogado Pedro Pierry y se cercioren de las inscripciones, entre los años 1980 y 1982, de los terrenos de Reconsa en el CBR de Viña del Mar.

Por las fechas indicadas en este opúsculo, se evidencia que esta mayúscula operación mercantil del año 1979 que benefició exclusivamente a 2 empresas constructoras se relaciona directamente con el DL 3.500 del 13/11/1980, que dio origen a las Asociaciones de Fondos de Pensiones (AFP), teniéndose presente que el primer superintendente de este tipo de pensiones era justamente el mismo Renato Gazmuri Schleyer, quien representando al Estado, había firmado la escritura de venta de las dunas a esas constructoras.

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