
Álvaro Ramis advierte crisis en educación superior: “La lógica financiera está desplazando lo académico”
El rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano cuestionó decisiones del gobierno y alertó sobre restricciones a la gratuidad, el debilitamiento institucional y los desafíos de la educación en la era de la inteligencia artificial.
Un diagnóstico crítico sobre el estado de la educación superior en Chile realizó el rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Álvaro Ramis, quien en el programa Lo Justo y Necesario advirtió que el sistema enfrenta una creciente tensión entre criterios financieros y principios académicos.
Durante la entrevista, Ramis señaló que muchas decisiones en las universidades están siendo determinadas por presiones económicas, lo que —a su juicio— representa un riesgo estructural. “Hay una colonización de los espacios académicos por decisiones estrictamente financieras”, afirmó, cuestionando el rumbo que ha tomado el sistema en los últimos años.
Uno de los puntos más sensibles abordados fue la eventual restricción de la gratuidad para estudiantes mayores de 30 años, medida que, según explicó, afectaría especialmente a mujeres, trabajadores y personas que buscan reconvertirse laboralmente. “El impacto fiscal es marginal, pero el costo social es muy alto”, advirtió.
El rector también se refirió a la crisis interna que enfrenta su casa de estudios, tras su pedido de renuncia al cargo —que calificó como “antiestatutaria”— y que actualmente se encuentra judicializada. En ese contexto, enfatizó la importancia de respetar la institucionalidad y fortalecer la democracia universitaria para evitar conflictos similares.
Inteligencia artificial y cambio de paradigma
Más allá de la contingencia, Ramis abordó los desafíos de fondo que enfrenta la educación superior en un escenario marcado por la inteligencia artificial y el acceso masivo a la información.
En ese sentido, planteó que la universidad ya no puede concebirse como un simple repositorio de conocimientos, sino como un espacio donde se desarrollan habilidades críticas. “Hoy lo central no es la información, sino la capacidad de hacer buenas preguntas”, sostuvo.
Este cambio, explicó, implica transformaciones profundas en los modelos de enseñanza, evaluación y formación profesional, en un contexto donde las carreras podrían acortarse y adaptarse a nuevas dinámicas laborales.
Ramis también cuestionó algunas señales del gobierno en materia educativa, particularmente aquellas que podrían restringir el acceso o profundizar desigualdades. A su juicio, existe el riesgo de avanzar hacia un modelo que homogeniza a las universidades sin considerar sus diferencias ni su rol territorial.
Asimismo, advirtió sobre la persistencia de prácticas como el lucro encubierto y la influencia de intereses externos en la gestión universitaria, lo que —según indicó— debilita la calidad y el sentido público de la educación.
Nuevas generaciones y futuro del sistema
Finalmente, el académico destacó las características de las nuevas generaciones que ingresan a la educación superior, describiéndolas como más diversas, adaptables y críticas, pero también menos dispuestas a aceptar estructuras tradicionales sin cuestionarlas.
En ese escenario, planteó que el principal desafío del sistema será adaptarse a estos cambios sin perder su esencia. “La universidad tiene que volver a conectarse con la sociedad y con las preguntas reales de las personas”, concluyó.
Las declaraciones de Ramis abren un debate de fondo sobre el futuro de la educación superior en Chile, en un momento donde confluyen transformaciones tecnológicas, tensiones políticas y demandas sociales cada vez más complejas.

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