En medio de tensión con EEUU: Ruth Hurtado lidera viaje republicano a China a días del cambio de mando

La secretaria general del Partido Republicano encabezó una delegación invitada por una universidad china, a la que luego se sumaron empresas con intereses en Chile, en pleno debate por el cable submarino y tras sanciones de Washington a funcionarios del gobierno saliente.

La secretaria general del Partido Republicano, Ruth Hurtado, encabezó una misión política a China junto a una delegación de dirigentes de la colectividad, en una visita que se produce a pocos días de que José Antonio Kast asuma la Presidencia de la República y en medio de una compleja controversia geopolítica.

El viaje —según se informó— tuvo como origen una invitación académica de una universidad china. Sin embargo, durante la agenda en terreno se sumaron reuniones con empresas públicas y privadas del gigante asiático, varias de ellas con intereses estratégicos en Chile, particularmente en infraestructura digital, tecnología y comercio exterior.

La delegación estuvo integrada mayoritariamente por mujeres parlamentarias, alcaldesas y dirigentas del partido, además de un académico. En el itinerario figuraron ciudades como Shenzhen, Taizhou y Beijing, con actividades vinculadas a innovación tecnológica, uso de inteligencia artificial y modelos de gestión pública digital.

Contexto sensible

La visita ocurre en un momento especialmente delicado para la política exterior chilena. Por una parte, sigue abierta la polémica por el proyecto de cable submarino que conectaría Sudamérica con Asia a través de China, iniciativa que ha generado reparos en sectores políticos y estratégicos por su eventual impacto en materia de seguridad y dependencia tecnológica.

Por otra, Estados Unidos anunció recientemente sanciones contra tres funcionarios del gobierno de Gabriel Boric, acusándolos de haber participado en negociaciones con China en ámbitos considerados sensibles para la seguridad hemisférica. La medida tensionó aún más la relación entre Washington y Santiago.

En este escenario, el viaje de una delegación del principal partido del próximo gobierno a China, incluso antes del cambio de mando, abre interrogantes sobre la señal política que se envía en materia de alineamientos internacionales.

Señales cruzadas

Desde el entorno republicano se ha planteado que la relación con Estados Unidos debe ser prioritaria, pero que ello no implica descuidar los vínculos comerciales con China, principal socio comercial de Chile.

No obstante, la coincidencia temporal del viaje —a días de que Kast asuma la jefatura de Estado— y la ampliación de la agenda hacia reuniones con conglomerados empresariales chinos con intereses concretos en el país, ha sido interpretada por analistas como una señal ambigua en un contexto de creciente rivalidad estratégica entre Washington y Beijing.

Más aún cuando el debate sobre el cable submarino ha puesto bajo escrutinio la profundidad de la relación tecnológica con China y su eventual impacto en la soberanía digital.

Proyección del nuevo gobierno

El futuro gobierno de José Antonio Kast deberá definir con claridad su política exterior en un escenario internacional polarizado, donde la competencia entre Estados Unidos y China condiciona decisiones en áreas como infraestructura crítica, telecomunicaciones, defensa y comercio.

La misión encabezada por Hurtado, aunque presentada como académica, se inscribe así en una discusión mayor: cuál será el equilibrio que buscará Chile entre sus compromisos estratégicos con Washington y su dependencia comercial con Beijing.

En momentos en que la transición presidencial está en curso, el viaje deja instalada una pregunta inevitable: ¿es prudente abrir señales de acercamiento político y empresarial a China antes de asumir formalmente la conducción del Estado y en medio de un conflicto diplomático aún abierto?

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El Periodista