
Daniel Rozas presenta Aprender a perder
En esta crónica, el periodista convierte el fútbol en un lenguaje común capaz de unir generaciones, reconstruir memorias personales y reflejar la historia reciente de Chile.
En Aprender a perder, el periodista Daniel Rozas transforma derrotas, triunfos mínimos y pasiones compartidas en un relato íntimo y social que recorre estadios, barras, cafés, conversaciones familiares y décadas de un país que ha cambiado con la misma intensidad de un clásico en el Estadio Nacional.
Desde los tablones de la galería hasta los testimonios de hinchas, en estas páginas el autor enlaza la infancia con las marcas políticas, culturales y afectivas del Chile contemporáneo.
Con un tono nostálgico y profundamente generacional, la obra captura los años 80 y 90, un periodo marcado por la dictadura, la transición política y una cultura popular que encontró en el fútbol un espacio de refugio, identidad y relato colectivo. Entre estadios repletos, barras bravas, recuerdos familiares y conversaciones entre padre e hijo, Rozas reconstruye un país que aprende, una y otra vez, a levantarse.
“La figura de mi padre es la que atraviesa todo el libro”, afirma el autor. “Creo que representa una relación que existía entre los hombres del siglo veinte. Muchos padres, como el mío, se comunicaban con sus hijos a través del fútbol […] En ese sentido el fútbol fue una forma de educación para mí. Aprendí a mirar el mundo desde la galería, y desde ahí entendí la lealtad, la frustración, la espera”, agrega.
La publicación entrelaza memoria personal, literatura y periodismo para revelar el costado humano del deporte: la lealtad a los colores, la belleza de las derrotas dignas, la rabia ante las injusticias y esa fraternidad silenciosa que nace en las tribunas.
“El fútbol antes funcionaba como una experiencia formativa. Uno aprendía a sostener una lealtad incluso cuando no había recompensas. En esos años uno era de un club y de unos colores, y eso no se cambiaba”, recuerda Rozas. “Hoy las identidades se construyen influidas por las redes sociales y los algoritmos. Uno camina por la calle y ve camisetas de clubes sin historia personal, de equipos extranjeros elegidos por el éxito. Ya casi no se ven camisetas de la selección. El fútbol dejó de ser una memoria compartida y pasó a ser un consumo individual”, añade.
Aprender a perder es, en definitiva, un viaje conmovedor hacia lo que significa pertenecer. A un club, a una familia, a una historia común. Con sensibilidad, humor y lucidez, el autor convierte la experiencia de perder en una metáfora sobre crecer, resistir y comprender el mundo.
La obra será presentado el jueves 16 de abril en la librería Odisea (Av. Libertador Bernardo O’Higgins 115, Santiago). Entrada liberada.
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