Femicidio en San Ramón: condenan a presidio perpetuo a autor que descuartizó cuerpo para ocultar crimen

El tribunal consideró la extrema violencia del crimen y el intento de ocultamiento —tras seccionar el cuerpo de la víctima— como factores agravantes para imponer la máxima pena.

El Sexto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago condenó a Guivenson Jean-Baptiste a la pena de presidio perpetuo simple como autor del delito consumado de femicidio, cometido en noviembre de 2022 en la comuna de San Ramón.

En fallo unánime, el tribunal impuso además al condenado 541 días de reclusión efectiva por el delito de desacato, junto con las accesorias legales correspondientes.

La sentencia establece que, una vez ejecutoriada, se deberá tomar una muestra biológica del condenado para su incorporación al registro nacional de ADN. Asimismo, se ordenó informar al Servicio Nacional de Migraciones, ya que el sentenciado es de nacionalidad haitiana.

El tribunal dio por acreditado que, la tarde del 7 de noviembre de 2022, Jean-Baptiste atacó a su conviviente, identificada como D.R.Q.P., al interior de un domicilio en San Ramón, utilizando un arma cortopunzante. La víctima, quien presentaba una discapacidad psíquica-mental del 70%, falleció a causa de graves lesiones en el cuello provocadas por el agresor.

Además, se estableció que el imputado incumplía medidas cautelares vigentes al momento del crimen, que le prohibían acercarse a la víctima y lo obligaban a abandonar el hogar que compartían.

En su resolución, el tribunal sostuvo que el delito se enmarca en una relación de dominación y control del agresor sobre la víctima, destacando elementos de violencia de género.

Asimismo, los jueces descartaron las alegaciones de la defensa, que había invocado legítima defensa, estado de necesidad y una eventual atenuante por eximente incompleta.

Uno de los elementos más relevantes considerados para fijar la pena fue la extrema violencia del crimen y la forma en que el acusado intentó ocultarlo. Según detalla el fallo, tras perpetrar el femicidio, el condenado procedió a seccionar el cuerpo de la víctima en dos partes y depositarlo en un tambor de basura, con el objetivo de deshacerse de él. Para el tribunal, este actuar evidenció un “desprecio mayor” hacia la víctima y su corporalidad, constituyendo un factor adicional en la extensión del daño causado.

El condenado cumple actualmente prisión preventiva y deberá permanecer privado de libertad de por vida, bajo vigilancia de la autoridad conforme a lo establecido en el Código Penal.

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El Periodista